Luego de una charla de amigos, quedo titilando en mi mente esa luz roja, ese llamado de atención que todos de cierta forma sentimos en determinados momentos de nuestras vidas. Ese llamado de atención se despertó en mi al ver, y sentir, la resignación y la desesperanza de muchos sobre la posibilidad de lograr una Argentina diferente. Es que los hechos de corrupción, la soberbia, el silencio, y la nada misma, llevan a que los ciudadanos, pilares únicos de esta sociedad, se resignen a pensar que "lo incorrecto es lo normal, y lo correcto es lo extraordinario" y por ello prefieran - en lugar de alzar su voz- callar para no tener que sufrir ser tildado vaya a saber uno de qué. Y así se van congelando las ideas que buscan el cambio, y los caminos compuestos por ilusiones y sentimientos de generar mejoras reales se terminan diluyendo, deformando y desapareciendo. "Deja todo, anda a tu casa a disfrutar de tu familia, es valorable lo que haces pero en este país las cosas nunca van a cambiar…" es la frase que más escucho diariamente y que también es parte de esa "alarma roja que titila". Es que esa frase demuestra que el compromiso que uno toma, al mirar el futuro, a volver a casa y mirar a sus hijos a los ojos, al soñar que puede haber un país realmente distinto, es valorado pero sin esperanzas, es aprobado pero solo para ver si alguien alguna vez lograra cambiar las cosas. Y es allí donde comienza a verse que hay muchos ciudadanos que quieren un país diferente, realmente igualitario, que tienen ideas interesantes y aplicables para todas las áreas, pero que temen comprometerse y esperan que el cambio lo hagan otros. Y esa falta de compromiso proviene mayormente de dos razones; por un lado por sentir que será un actuar en vano y por otro, por temor a "enojar a alguien". Y es valedero y se debe respetar las decisiones de todos, pero también es dable recordar que siempre debemos intentar un "acción", y no una "reacción", porque cuando accionamos quiere decir que todavía estamos a tiempo de evitar sucesos indeseables, pero cuando reaccionamos quiere decir que los sucesos ya se han consumado, y solo iremos a mitigar las consecuencias. Y para lograr la acción, debemos empezar a comprometernos. Y ese compromiso no necesariamente tiene que ser partidario políticamente hablando, sino que debemos comprometernos con el "cambio", poniendo nuestro oriente en lo correcto y en lo mejor para la sociedad. Así las cosas, no podemos quedarnos mirando como otros actúan y esperando que cambien las cosas, sino que debemos empezar a tener un verdadero compromiso "democrático" con el cambio que buscamos. Sé que no es fácil, pero tengo la convicción que si muchos lo intentamos, alguna vez alguien lo logrará.
*Face: mariano d raineri twitter: @marianoraineri



