Tras conocerse el fallo condenatorio contra el ex teniente de la policía bonaerense Omar Brítez, que, el 21 de agosto de 2009, asesinó a Hernán Ibiris (29) e hirió gravemente -de al menos 7 balazos- a su ex esposa Fernanda Verón, un grupo de familiares y allegados a las victimas provocó graves destrozos en el edificio del Poder Judicial ubicado en la zona del arco de Campana, sobre calle Del Pino.
Los incidentes se desataron luego que el Tribunal Criminal Nº 2 condenara a Britez -un ex integrante de la policía Científica de Campana- a 20 años de prisión y no a prisión perpetua como pedía la familia.
En ese momento se desataron los incidentes que comenzaron con golpes entre la policía y los familiares y todo terminó con una lluvia de piedras que destrozó las puertas de vidrio de ingreso al edificio, así como las ventanas de la sala de audiencia y otros daños en el hall de acceso al lugar.
En los incidentes terminaron con heridas al menos 3 efectivos del Servicio Penitenciario y de la División Custodia de Detenidos de la policía.
En dialogo con la prensa, tras los incidentes, el hermano de la victima, aseguró que fueron "provocados por los policías" que estaban realizando la custodia en el juicio. "Nos tuvimos que defender, porque nos pegaron", justificó.
"Queríamos que se pudra en la cárcel", aseguró sobre el fallo.
Toda la zona de acceso al edificio del Tribunal fue destrozada por los enfurecidos familiares.
Vidrios rotos, monitores en el piso, sillas destrozadas fue el saldo de la violencia.
Los vidrios de la sala de audiencias en el primer piso también fueron rotos.



