El jueves pasado en la sesión del Honorable Concejo Deliberante rechacé la prórroga de la emergencia del transporte urbano por las siguientes razones.
Quien lea esta columna, debe saber en primer lugar que LAS EMERGENCIAS en las legislaturas se tratan cuando existe una CRISIS sobre algún tema; es decir una situación caótica o grave que impide el trámite normal de los asuntos; siendo la EMERGENCIA el remedio para que el Departamento Ejecutivo pueda actuar directamente con terceros (sin intervención del Concejo Deliberante que cede sus atribuciones y funciones sobre la materia) y de esa manera, SALIR RAPIDAMENTE DE LA CRISIS que es reconocida por todos.
Esa explicación permite raudamente sacar la conclusión de que el Municipio de Campana reconoce que el TRANSPORTE URBANO está en CRISIS. Y si le sumamos que, lo que se trataba era un prórroga de la primera EMERGENCIA del año 2011 (que se prorroga todos los años), podemos concluir que el Gobierno Municipal reconoce que Campana está en CRISIS el TRANSPORTE URBANO DESDE EL AÑO 2011 (3 AÑOS DE CRISIS).
Lo más grave de esta situación es que si pasaron 3 años de EMERGENCIA, y el Departamento Ejecutivo no resolvió la CRISIS, por deducción esto puede fundamentarse en a) la inacción por parte de las autoridades del Ejecutivo; b) la falta de ideas para resolver los problemas; o c) la voluntad del Ejecutivo de continuar usando EN FORMA DIRECTA las facultades del Poder Legislativo para contratar en forma directa sin control de los concejales, entre otros beneficios.
Cualquiera sea la verdadera razón, amerita terminar con la prórroga y recuperar las facultades en el Concejo Deliberante, porque LA LEY ORGÁNICA DE LAS MUNICIPALIDADES DETERMINA QUE SEAN LOS CONCEJALES QUIENES APRUEBEN EL SERVICIO DE TRANSPORTE URBANO.
PRORROGAR LA EMERGENCIA, además, es CONTINUAR CON LA DELEGACIÓN DE FACULTADES DE LOS CONCEJALES QUE EL BLOQUE OFICIALISTA VOTA SISTEMÁTICAMENTE. En diciembre votan la delegación del movimiento de partidas con la mayoría automática para que el EJECUTIVO haga movimientos sin consultar al CONCEJO DELIBERANTE. También el bloque oficialista se niega a aprobar ORDENANZAS de la oposición porque dice que el Ejecutivo no quiere que le digan que tiene que hacer con el Presupuesto (posición muy autoritaria); ahora ceden las facultades del HCD relacionadas con el Transporte Urbano; asimismo, una empresa privada hace uso del Puerto de Frutos Municipal sin el aval de la venta del terreno por el HCD; y sólo resta que el HCD delegue la facultad de ponerle nombres a las calles de la ciudad y podemos cerrar el Concejo Deliberante porque no tendrá más funciones propias, todas estarán delegadas.
La verdad es que la promesa de mejorar la calidad del servicio del transporte, mencionando el ejemplo de CURITIVA (ciudad de Brasil pionera en servicios modernos de transporte urbano) entre otras razones, no es compatible con 3 años de emergencia y crisis. Lo peor es que como siempre, los más perjudicados son los campanenses porque el servicio público de transporte no cumple con los horarios y las frecuencias aprobadas.



