-- Dígame, entrenador, ¿usted cree que mi hijo tiene futuro en el basquet?
-- Vea, señor, su hijo es muy prometedor.
-- ¿Tiene talento?
-- No, hace tres años que viene prometiendo que va a jugar bien.
Buscar pretextos o eludir compromisos, son faltas de responsabilidad... Valoremos las cosas importantes, seamos conscientes de la repercusión de nuestros actos y huyamos de la frivolidad. Ser responsable implica además tener iniciativa. No es simplemente hacer lo que se debe, sino hacerlo de la mejor manera posible. Esto es clave para nuestro desarrollo espiritual. Es responsable quien asume con honradez sus deberes y compromisos. Lo que hay que hacer lo hace sin indecisiones, ni excusas. Tenemos responsabilidad si respondemos de nuestros actos. ¿Ante quién? Ante nuestra conciencia, ante la sociedad y ante Dios.
La persona responsable es un tesoro que todos buscan y aprecian... Seamos uno de ellos.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
Imagen ilustrativa.



