El concejal y precandidato a intendente lamentó la caída del proyecto de permuta del Puerto de Frutos por el Estadio de Dálmine y, al tiempo que recordó que algunos puntos del acuerdo no le parecían satisfactorios, era demasiado el beneficio para el Club como para oponerse "solamente porque sí".
El precandidato a intendente por el Frente Renovador, Carlos Cazador, se mostró "profundamente indignado" por el fracaso que supuso el proyecto de permuta del Puerto de Frutos por el Estadio de Villa Dálmine, iniciativa legislativa que después de mucho debatir fue dada de baja por el Departamento Ejecutivo. "Esto es algo que se debiera haber aprobado sin mayores dificultades porque los beneficios que le traía al Club y a la Ciudad estaban a la vista", dijo el edil.
"Confieso que me siento muy frustrado. Creo que hemos tirado a la basura mucho esfuerzo, horas de debate, de discusiones, de correcciones. El proyecto tuvo que recorrer un largo camino, y el polémico tema de la propiedad de la cancha de Dálmine estuvo cerca de llegar a su fin. Sin embargo, algunos legisladores no estuvieron a la altura", aseguró.
Cazador explicó que si bien el Municipio y la empresa Tenaris "no procedieron como debían en un principio", después propusieron discutir el canje en el HCD. "Allí, muchos puntos con los cuales Primero Campana no estaba de acuerdo lograron corregirse. Otros, fueron modificados a medias, como el tema de la entrega del título de propiedad al Club en comodato. Nosotros queríamos que fuera definitivo, la Municipalidad no quiso, pero logramos al menos extender el plazo del comodato y lograr más derechos para el Dálmine", agregó.
"Pese a todo esto, el bloque del PRO y el FAUNEN decidieron ponerse en contra, destruir en lugar de construir. Justo en un momento en que Villa Dálmine está a punto de empezar su travesía por la difícil B Nacional, categoría en la que enfrentará a equipos con pleno apoyo de sus ciudades e incluso gobernaciones, algunos concejales Campana han optado por darle la espalda a la institución, a sus hinchas y a la comunidad", expresó.
Por último, el concejal de Primero Campana lamentó que "intereses políticos de típico año electoral" hayan hecho hundir el proyecto. "Querían salir en los medios y lo lograron. No les importó que en el camino quedará la ilusión de todo el pueblo violeta y, además, un trato beneficioso para la ciudad, ya que canjeábamos una zona en desuso por uno de los puntos neurálgicos de Campana", sostuvo.
"Yo no quiero ser parte de esa forma irresponsable de hacer oposición. Se nota que a muchos concejales de la Ciudad les falta experiencia. Creen que por estar del otro lado se tienen que oponer de manera automática a todo. Cuando uno tiene que decir no, dice no. Pero a veces, las circunstancias deben imperar y discutiendo, aportando ideas, luchando desde el seno del HCD, se pueden lograr cambios para obtener un proyecto más acorde a lo que uno desea votar. Así quise hacerlo yo", concluyó, para luego rematar con ironía: "Este va a ser uno de los grandes legados de Abella y Cantlón como concejales de la Ciudad".



