CIUDAD DEL VATICANO, (NA)- La primera jornada del cónclave histórico para elegir al sucesor del papa Benedicto XVI terminó con un espeso humo negro en la chimenea de la Capilla Sixtina, anunciando al mundo la falta de resultado en la primera votación de los cardenales.
Los miles de fieles, turistas y curiosos que, armados de paraguas, se congregaron en la plaza a última hora de la tarde de ayer bajo una persistente lluvia para asistir a este momento excepcional, recibieron con exclamaciones de decepción la fumata, cuyo color no dio pie esta vez a ninguna duda.
"Estoy decepcionada pero aún así fue una sensación increíble tener una señal de lo que pasa en el secreto del cónclave", dijo la hermana Barbara, una monja de Nueva York.
Los 115 cardenales electores de 51 países de los cinco continentes volverán a votar hoy, dos veces por la mañana y otras dos por la tarde, a menos que alcancen un resultado antes.



