Buenos Aires, (NA)- La Cámara de Diputados discutía anoche el proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura y, según las estimaciones del oficialismo, lo aprobaría esta madrugada con un número ajustado, para avanzar así con el plan de reforma judicial que impulsa el Gobierno.
En una de las sesiones más largas de los últimos años -podría superar las 24 horas-, también está prevista a posteriori la discusión de la regulación de las medidas cautelares y la creación de tres nuevas Cámaras de Casación.
El kirchnerismo, tras conseguir el quórum para iniciar la sesión con el respaldo de aliados, confiaba en alcanzar los 129 votos necesarios -la mitad más uno del cuerpo- para aprobar la reforma del Consejo en la madrugada de este jueves, para luego avanzar con las discusiones de los otras dos iniciativas, que no requieren de mayorías especiales.
El proyecto que plantea la elección popular de los consejeros y el aumento de sus integrantes de 13 a 19 es el que generó mayor polémica y rechazo entre los opositores, que alertaron sobre "la politización del Poder Judicial" y cuestionaron que se baje a una mayoría simple del cuerpo la posibilidad de iniciar procesos de enjuiciamiento a los magistrados (actualmente se necesitan dos tercios).
Esta norma fue modificada este martes en la instancia de comisión, luego de que la Casa Rosada hiciera lugar a un pedido de la Corte Suprema, para que el máximo Tribunal pudiera conservar la administración de los recursos y el personal, cuestión que el proyecto delegaba en el Consejo.
El oficialismo también introdujo un cambio en el artículo 18 de la ley, referido a los requisitos de los partidos que presentan candidatos a consejeros.
Según dice la nueva norma, para adherir las listas de consejeros a las de legisladores nacionales "en cada distrito se requiere la comprobación de la existencia de que en al menos 18 delos 24 distritos, la adhesión sea realizada exclusivamente con agrupaciones de idéntica denominación".
Ese agregado, que no estaba en el texto original que aprobó el Senado, también fue fuertemente criticado por legisladores opositores, al considerar que esa letra favorecerá al justicialismo y a la UCR.



