Quisiera que se remonten a su niñez y olvidar por un momento la desgracia que estamos viviendo los argentinos, ya tenemos tiempo de seguir experimentando (ojalá que no!) los vaivenes que vayan apareciendo en este nuevo año.
No importa tu condición social, ni tu religión, los Reyes Magos marcaron en la generalidad de los chicos de siempre una huella muy importante donde regía la inocencia que fuimos perdiendo con el correr del tiempo, a veces, en algunos casos por distintos factores la realidad se les vino encima antes, como ahora. Pero ponete a pensar un poquito si tuvimos la suerte de poner pastito y agua para los camellos, pese a la condición social de cada uno, siempre había algo. No podíamos dormir esperando a Los Reyes, tratando de descubrir el misterio de su mágica llegada, hasta que nos vencía el sueño sin resultado alguno ya que nunca nos podíamos ver, la pucha!, pero con el pedido llegaban y nos alegrábamos como locos, por algo nos portamos muy bien, o no?.
En mi casa, gente humilde, "se rompian" para que la leyenda no se perdiera junto a nuestras ilusiones. Todo era por partida doble, una vez mi hermana Petty y yo pedimos un pianito cada una y "los reyes" los trajeron eran celestes, de cola y -tenían tres patitas, pero resulta que vino de visita mi tío José desde Bs. As. y se adueñaron con mi papá de sendos pianitos y tocaban sentados en nuestra sillitas y nosotros mirábamos desesperadas, pidiendo la devolución de tan bellos regalos y no nos daban "bolilla", seguían con sus "conciertos" a dos pianos, hasta que apareció mi mamá y los "sacó volando".
Por fin pudimos jugar nosotras, con toda la felicidad de nuestra inocencia y la llegada de estos personajes maravillosos. Con los años pienso que, vaya a saber si en su niñez pudieron ser tan dichosos como nosotras i"que lo que pedíamos, teníamos, así pasaron muñecas, baterías de cocina (una para las dos) y en ese tiempo eran de aluminio grueso y servían hasta para mi mamá, la muñeca Linda Miranda, "que habla y anda" decía el aviso y tantas cosas que no recuerdo. Fue una gran desilusión saber la verdad, ya bastante grandecitas, pero seguimos y recibiendo cada 6 de enero ya nos venían diciendo algunas chicas, pero que no creíamos del todo. Eramos felices gracias a Dios esos milagrosos reyes" de mi casa.
A vos, que te pasó? Qué recordás? Nos son gratos los recuerdos? no importa, muchas veces vos pedías una bicicleta y los reyes estaban muy pobres y solo te dejaban una golosina, mientras el pibe de al lado te pasaba con una que era como la que querías vos y claro, no entendías nada, pero pese a sentir una bronca por la injusticia, seguías soñando con los Reyes Magos. Tenés buenos recuerdos? Da gracias y recordá con alegría esos momentos que no volverán para nosotros, pero que continua la leyenda con tus hijos o nietos y la pucha si vale la pena! De todos dos seamos solidarios y llevemos un juguetito, una golosina a quienes están repartiendo para los que no pueden nada, una cajita con jugos u otra cosa que haga feliz a un niño aunque andemos en la lona", todo vale y si se hace con el corazón. Los abrazo muy fuerte y traten de ser felices hoy y todos los días de la vida, a pesar de todo. Chau.
MARTA CHAILE



