Río de Janeiro, (NA)- Dos millones de personas se unieron al papa Francisco anoche en la emblemática playa de Copacabana, para una oración en la cual el pontífice apoyó a jóvenes manifestantes en busca de cambios.
"Los jóvenes en las calles quieren ser protagonistas del cambio. Por favor no dejen que otros sean protagonistas del cambio", pidió el papa argentino ante los fieles, en una oración que dio inicio a la vigilia de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).



