Habría sido un caso de muerte natural. Como no tenía familia, los vecinos llamaron a los bomberos para que abrieran la puerta de la habitación donde vivía.
Un hombre de 76 años fue hallado sin vida en el interior de una precaria habitación de un conventillo ubicado en la calle San Martín al 134 de nuestra ciudad.
Personal de bomberos encontró el cuerpo del robusto septuagenario tras ingresar -mediante la ayuda de una escalera- por la ventana de la habitación ubicada en el primer piso de la construcción donde viven varias familias.
Los vecinos dieron aviso a la policía luego que el hombre pasara varios días sin abrir la puerta ni contestar, sumado a un fuerte olor nauseabundo que salía del lugar.
La víctima fue identificada como Julio Bustos, quien habría fallecido de un paro cardiorespiratorio. Luego que los bomberos descubrieran el cuerpo, dieron intervención a la policía, que procedió a realizar las pericias correspondientes.
Los bomberos debieron acceder por la ventada de un primer piso al lugar donde vivía la victima.



