Buenos Aires, (NA)- La causa en la que se investiga el presunto pago de sobornos en el Senado derivará en las próximas horas «en importantes medidas», luego de que el ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto culmine la declaración en la que estaría confirmando la existencia de coimas a legisladores por la aprobación de leyes laborales durante el gobierno de la Alianza.
Un alta fuente allegada a la investigación indicó a la agencia Noticias Argentinas que el ex secretario Parlamentario, quien continuaba declarando anoche, «estaría confirmando» que un grupo de senadores cobró coimas en abril del año 2000 para sancionar la ley de Reforma Laboral.
De esta manera, Pontaquarto estaría ratificando el contenido de una entrevista periodística en la que aseguró que la SIDE, encabezada por Fernando de Santibañes, proveyó el dinero con el que pagó a un grupo de senadores.
Según refirió al semanario TXT él «fue el encargado de llevar el dinero» al Senado, que, según indicó, retiró «en dos maletines del edificio de la SIDE», previa charla con Santibañes.
El ex secretario parlamentario comenzó a declarar ante el juez federal Norberto Oyarbide a las 19:30 y se estimaba que su declaración podría extenderse hasta avanzada la madrugada.
Dado que de sus dichos podrían producir un vuelco importante en la investigación, las fuentes consultadas no descartaron que esta misma noche Oyarbide ordene importantes medidas o incluso mañana cuando el juez federal Rodolfo Canicoba Corral -en uso de licencia- tiene previsto retomar el control del expediente.
Entre esas nuevas medidas no se descartan citaciones para que imputados amplíen sus indagatorias ante la aparición de estos nuevos hechos e incluso algunos trascendidos indicaban que podrían ordenarse detenciones.
En la entrevista a la revista el ex funcionario destacó que el dinero de la coima se entregó la misma noche que se aprobó la ley al ex senador justicialista Emilio Cantarero en su departamento particular. «En el transcurso (de la sesión) me avisó el senador (Remo) Constanzo que el dinero lo tenía que llevar al departamento del senador Cantarero, ni bien finalizada la sesión», afirmó.
Según Pontaquarto, en su departamento, el senador justicialista Cantarero, le entregó «una lista con los nombres de algunos legisladores y escritos y, al lado, los montos» que recibirían cada uno. «Estaba puestos los nombres de pila, Choclo que es el apodo de Alasino; Beto por Tell; Remo que es el nombre de Constanzo. Son seis o siete nombres. Están (Julio) San Millán, (Beatriz) Raijer, (Carlos) de la Rosa y (José Luis) Gioja», reconoció el ex secretario administrativo.



