En este día que recordamos al gran Sarmiento, aquel que quiso unir como una telaraña a todos los pueblos por medio de hilos que tejían el telégrafo envío un saludo muy cálido a todos los maestros y maestras que diariamente cumplen en las aulas la noble tarea de educar y compartir con los alumnos sus experiencias.
Hoy, en un país íntimamente interconectado en el que vivimos, con internet, redes de computadoras, comunicaciones a través de fibra óptica y satélites, teléfonos celulares, radiollamadas, correo electrónico, faxes, televisión por aire y por cable, ipad, tablet que nos deja al alcance de un estirar de brazo la información, no olvidemos que comenzó en la segunda mitad del siglo XIX.
En medio de esta vida tecnológica la maestra o el maestro se sitúa en la realidad al frente de las aulas y lleva adelante la educación de sus alumnos. A ellos hoy mi recuerdo y sobretodo a aquellos que con la interconección digital no dejan de enseñar en sus aulas el significado de un libro de papel, de un periódico, de una biblioteca donde los libros llegan gratuitamente a los chicos.




