Buenos Aires, (NA)- El Papa Francisco rescató ayer el papel de los defensores del vínculo matrimonial en los procesos canónicos de nulidad y llamó a ejercer una «justicia» para los fieles.
Fue al recibir a los participantes en la asamblea plenaria del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, el dicasterio de la Curia Romana, que además de ejercer la función de Tribunal Supremo, vela para que se administre rectamente justicia en la Iglesia.
En esta ocasión la asamblea ha centrado su interés en la promoción de una «defensa eficaz del vínculo matrimonial» en los procesos canónicos de nulidad.



