No es sencillo comentarle a los lectores ciertas deficiencias de quienes integran el sector de política argentina cuando uno es parte de ella. Pero, ser parte o lo que comúnmente se denomina "estar adentro" me permite descubrir, y a la vez entender, muchas de las falencias que presentan quienes "actúan actualmente en la política", y mediante este proceso, intentar encontrar alguna solución o al menos prender esa señal para que cada uno intente encontrarla. Quizás uno de los defectos más importante que reina hoy es la falta de interpretación de los mensajes y señales que constantemente emite la sociedad, deficiencia que hace que quienes enarbolan el poder terminen perdiéndolo, y quienes intentan llegar al mismo, y que tampoco descifran correctamente los indicios sociales, no logren su objetivo. Pero allí no se agota la falta de interpretación del mensaje social, dado que muchas veces hay quienes al obtener resultados parciales o aislados, confunden o asumen como suya cuestiones que le son ajenas y que los hacen perder el sentido de la interpretación real y efectiva de lo que pasa en la comunidad. Y en forma global, los actores políticos se olvidan siempre que eso son, actores. Y que su público los evalua constantemente, y como no pude cambiar de canal o levantarse e irse de una sala, avisa constantemente dando señales a corto, mediano o largo plazo; hasta que si llega el día en que emiten el "voto", y allí es cuando muchos se anotician que actuaban mal o fuera de los reclamos sociales. Por ello, los componentes de los espacios políticos, debemos lograr interpretar cada una de las señales que nos envía cada Argentino, puesto que para ello fuimos candidatos y por ello nos eligieron. Hoy día, como si fuese un problema que apareció de la nada misma, varios sectores descubren los problemas del Narcotráfico, cuando desde el FAP por varios años advertimos que la situación de la inseguridad debía tener su mayor preocupación en la situación de la venta y consumo de drogas prohibidas, que generarían actos delictivos más violentos y salvajes, pero otros sectores optaban por ignorar el problema bajo el rotulo de inseguridad y algunos renovaban las teorías de la baja de imputabilidad como solución mágica. Resultado, no solo tenemos una creciente situación respecto de los déficit de la seguridad ciudadana sino que a su vez el consumo de drogas prohibidas alzaron los índices en los que los delincuentes actúan con violencia aguda. Para concluir es lógico entender que, si ninguna persona, en ningún aspecto de la vida logrará siquiera empezar a torcer una situación sino logra entender que está inmersa en ella, y para ello se requiere la capacidad para descifrar los mensajes; desde el ámbito político, es momento en que todos los que somos en mayor o menor medida responsables empecemos a abrir mas los ojos y poner todos nuestros sentidos para entender que hay señales inequívocas, luego interpretarlas y buscar una solución efectiva, antes que sea tarde.
*Facebook: mariano d raineri



