Buenos Aires, (NA)- Las protestas policiales se intensificaron ayer en al menos nueve provincias y la tensa jornada dejó como saldo cinco muertos, en Entre Ríos y Jujuy, como consecuencia de distintos saqueos.
Los conflictos más resonantes se produjeron con policías bonaerenses y entrerrianos, ya que una importante cantidad de uniformados había aceptado las ofertas de los respectivos gobiernos locales, pero grupos internos luego rechazaron todo tipo de ofrecimiento.
Por estos hechos, el Gobierno denunció maniobras desestabilizadoras y afirmó que "los saqueos son organizados".
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, remarcó que la Casa Rosada está "consternada por estas acciones deliberadas de grupos que pretenden generar caos y zozobra".



