La existencia y permanencia de las Pymes en una ciudad, son las primeras que generan empleo estable. Es por ello la importancia de éstas para los ciudadanos y la comunidad toda.
En la actualidad se está dando, que no se solicitan nuevos empleados y por otro lado no hay personal capacitado. Hace años ha, se necesitaba personal para tareas varias, pero hoy la realidad es otra, todas necesitan a éstos especializados.
Además los altos impuestos que pagan les imponen restricciones a la inversión, para la compra de nuevos y modernos equipamientos.
Las pymes pagan aproximadamente un 40% de impuestos, sean estos municipales, provinciales y nacionales, más impuestos al cheque, todo lo que hace la imposibilidad de invertir y además impedirle incrementar el personal, si es que lo encuentran.
Los altos impuestos no son la clave para que las empresas sigan creciendo como debieran hacerlo.
Las Pymes como los obreros no debieran pagar impuestos distorsivos, que sólo sirven para generar más desocupación e inflación.
Los impuestos municipales son distorsivos y el impuesto a las ganancias que pagan los empleados y obreros son un exabrupto, que no lo pagan los altos empleados del estado, ya que éstos deberían realizar su tarea ad honoren, ya que si ocupan esos cargos, lo tienen que realizar en bien del país y sus habitantes. El resto que realiza tareas administrativas, sí deben cobrar de acuerdo a la responsabilidad de su trabajo.
En definitiva, la alta inflación, altos impuestos, aumento de la pobreza, como así las bajísimas jubilaciones mínimas y otros, no son signo de un futuro venturoso.
Los que queremos a nuestra argentina, la vemos enferma y con pronóstico reservado.
Miguel Angel Dipaola



