Una mexicaneada
Buenos Aires (Especial de NA ) -- Todos saben que el viaje del plantel boquense a Japón se vio interrumpido por un desperfecto en el avión en que viajaba.
Que se quedó varado en el Aeropuerto de Los Angeles.
Pero esa es una verdad a medias.
El informante Pollo de Lugano averiguó que el avión que se rompió, en realidad, no era el que llevaba a la representación azul y oro.
En realidad se descompuso otro, que debía cumplir con la escala Los Angeles - San Pablo, de la misma línea.
Resulta que los futbolistas tenían vuelos alternativos de Los Angeles - Tokio disponibles.
Pero no existía la misma posibilidad para los pasajeros que debían cubrir el trayecto Los Angeles - San Pablo, a quienes se destinó el avión que había llevado a los jugadores de Boca. El que se dio por descompuesto.
Los pasajeros que iban de los Estados Unidos de América al Brasil hubiesen requerido, si ellos quedaban varados, dos noches de hotel, todo un problema adicional para la empresa. ¿Qué fue lo más fácil?
Perjudicar a los futbolistas argentinos.
Y de paso, darse el gusto de facilitar la tarea del Milan.
Por eso de la rivalidad futbolística, ¿vio?
Pero no lo lograron.
--Un partido de tenis--
Cuentan que Gastón jugaba contra ¨El Chucho¨ en el Lawn Tennis y no sólo enfrentaba al rival.
Peleaba contra todo.
Tanía al púbico en contra, a sus fantasmas, al clima, todo.
Pero de pronto, el muchacho ganó un par de pelotas seguidas.
En eso suspiró.
Miró al cielo.
Y de pronto soltó un grito surgido desde el sentimiento más profundo.
¨¡Dale amargo, Dale amargo!¨, reporta que dijo el tenista
Gastón un testigo del hecho, el informante Ucraniano.
Si bien después ganó esto es algo serio, porque si es por
hincha de Independiente, los simpatizantes de ese club no se reconocen a sí mismos con el apodo despectivo que sí aceptaron con el correr del tiempo ¨bosteros¨ y ¨gallinas¨.
Y tratándose de Gastón, que ni sabe por qué sigue jugando al tenis, es para preocuparse.
--Sábado a la noche--
En un restaurante chino tenedor libre de esta capital, el
informante Potro se encontró con alguien que fue entrevistado suyo recientemente.
Entre fila y fila, entre mesa y mesa, el ídolo apareció.
Pero El Potro, conocedor del fútbol internacional como pocos, fue uno de los escasos comensales que se sorprendió con esa presencia.
Lo vio, en una fila a la espera de alimentos, a Leonardo
Fernández, el arquero de la selección de Bolivia.
Quien estaba allí, en el mismo local gastronómico, con unos familiares.
--Mujeres árbitro--
Se dice el pecado.
Y será difícil decir las pecadoras.
Se dice el informante: El Caballo Loco.
Cuenta una mujer ex ultramaratonista, actual púgil, que conoció a F.R.
Otra mujer.
Otra deportista.
Otra púgil, entre otras actividades.
Y dice que la encontró algo extraña en su accionar.
¨Me estaba duchando, nada de estar exhibiéndome, estaba tapada por las cortinas y todo. Y vino y se metió, vestida. Y me hablaba.
Y avanzaba. Yo dije, esta chica...¨, contaba.
--Las medias--
En un momento, se cayeron las medias de todos los presentes. Fue cuando, en una conferencia de prensa relacionada con los Juegos Olímpicos de Atenas, dieron a conocer los valores del hospedaje en Atenas.
¡600 Euro por día con desayuno!, informó el representante de la agencia de turismo que cerró contrato con el comité tétrico argentino.
Después, tanto el inforante Caballo Loco como los otros
presentes empezaron a tranquilizarse.
Es que allí estaban, muy preocupados, tipos importantes como el gordo Del Lunar o el mismísimo Fernandoski.
A partir de ese equívoco, la embajada de Grecia comenzó a difundir valores sensiblemente más bajos que los que dio el
muchacho de la agencia de turismo.
Y muchos de los potenciales viajeros respiraron aliviados.
--Un tipo en la Luna--
El embajador de Grecia en la Argentina hablaba y hablaba.
De pronto necesitó un dato.
Y recurrió a su vocero de prensa.
Pero el hombre justo conversaba en voz baja y en su idioma con una persona de la concurrencia.
-Jorge, Jorge, dígame cómo es eso, aclárelo por favor.
-Eh, no, no, perdón, ¿cómo?
Jorge estaba en la Luna.



