Buenos Aires, (NA)- La CTA oficialista y las dos CGT discreparon ayer por la forma en que se negociará la próxima ronda de paritarias, en medio del intento por imponer revisiones trimestrales, mientras que el gobierno garantizó que no interferirá en negociaciones que ya tendrían un piso de negociación superior al 25 por ciento.
El secretario general de la CTA oficialista, Hugo Yasky, advirtió que si se discutieran salarios cada tres meses, como pretenden hacerlo la CGT de Hugo Moyano y la de Antonio Caló, "los trabajadores estaríamos en el peor de los mundos".



