Buenos Aires, (NA)- Los argentinos podrán adquirir dólares para ahorrar a partir del lunes próximo, con un recargo del 20% que podrá ser tomado a cuenta del impuesto a las Ganancias, siempre y cuando sean autorizados por la AFIP, que otra vez mantendrá en secreto el criterio a utilizar.
Además, el gobierno espera que con esta medida el mercado paralelo del dólar quede fuera de combate.
Así lo informó una alta fuente del Ministerio de Economía, la cual sólo prometió que se utilizará un "criterio razonable" para permitir la compra para atesoramiento de dólares y estimó que el aumento del dólar "no debería repercutir" en el programa de "Precios Cuidados".
La fuente añadió que a partir del lunes "ya se va a poder comprar" dólares con la nueva política y que la AFIP seguirá "determinando" la cantidad que corresponda a cada contribuyente de acuerdo con sus ingresos.
La fuente reconoció que la reciente devaluación puede tener efectos negativos sobre la economía, pero también consideró que tiene aspectos positivos.
"Lo que vamos a hacer es administrar las tensiones", dijo la fuente del Palacio de Hacienda.
Argumentó que el cepo al dólar se adoptó "por motivos precautorios y cambiarios".
"Queremos que la gente entienda cuánto pueden comprar y no hay ninguna señal de que esto se acabará pronto" para que la gente salga a comprar dólares masivamente, señaló.
Explicó que pese a las restricciones a la compra de dólares "mucha gente compró dólares por turismo y eso descomprimió mucho la demanda del dólar blue".
La fuente insistió en que la autorización para comprar dólares "va a tener un criterio razonable y dependerá del nivel de ingresos de cada contribuyente y de la autorización que dé la AFIP", que fue muy cuestionada antes de que el gobierno prohibiese el atesoramiento de divisas.
Reiteró el argumento oficial de que "desde el punto de vista del precio un nivel del valor del dólar es razonable con los objetivos de la política económica".
Estimó también que "va a aparecer otro tipo de oferta en dólares", como por ejemplo la venta de cosecha o la renuncia de la toma de crédito de los exportadores, que permitirían no afectar demasiado el nivel de reservas.



