Buenos Aires, (NA)- El crecimiento del Producto Bruto durante el 2003 se debió en gran parte al aumento del consumo y no tanto de la inversión, según un informe distribuido ayer por el Centro de Estudios Bonaerenses. «La demanda doméstica tuvo su propio motor de crecimiento: el consumo, motivado a través de ciertas acciones por parte del Gobierno», señala el trabajo.
El CEB advirtió, no obstante, que las medidas gubernamentales «estuvieron asociadas a la ‘reacción’, ante el conocimiento de los distintos indicadores, más que a una actitud de propuestas de largo plazo que enmarquen un contexto favorable para la atracción de inversiones».
Además, el trabajo señala que «los sectores impulsores de la industria requieren de flujos de capitales con el objetivo de ampliar sus capacidades de producción, y que el sector industrial continúe siendo el principal generador de empleo como medida de mediano plazo». «Argentina cuenta con un mercado interno reducido, y en ese marco, un modelo económico basado en la sustitución de importaciones en el largo plazo puede generar dudas, por lo cual el mercado externo surge como alternativa necesaria», advierte el trabajo.
Para el cuarto trimestre de este año se estima que la contribución al incremento de PBI de 2,9 por ciento, siga siendo mayor por parte del consumo (2,2) que de la inversión (0,4).
El trabajo consigna que durante este año, las políticas puntuales fueron libradas como respuesta a algún signo de depresión: cuando la actividad comenzaba a entrar en una meseta, se tomaron medidas pro-consumo para no perder los incipientes resultados positivos.



