La presidenta Cristina Kirchner pidió ayer a las potencias "coherencia" y terminar con el "doble estándar" en materia de integridad territorial, y cuestionó la postura de países como el Reino Unido, que rechazó el referéndum en la península de Crimea para anexarse a Rusia pero avaló el que hicieron los kelpers en las Islas Malvinas.
"O respetamos los mismos principios para todos, o vivimos en un mundo donde no hay derecho", advirtió la mandataria a la prensa, tras reunirse con su par francés Francois Hollande en el palacio de Elíseo, donde compartieron un almuerzo.
Cristina Kirchner consideró que "la cuestión de Ucrania debe resolverse en un clima de negociación política y de paz", y agregó: "Reclamamos a las potencias que cuando se habla de la integridad territorial, que sea aplicable para todos".
E insistió en que "si carece de valor lo que ha hecho Crimea a escasos kilómetros de Rusia, mucho menos puede tolerarse a una potencia de ultramar a más de 13 mil kilómetros de distancia", en alusión a los referéndums de determinación organizados en ese territorio ucraniano y las islas Malvinas, respectivamente.



