Un diálogo telefónico entre dos presos alojados en dos lugares de detención de la provincia de Santa Fe dio el alerta para desbaratar un plan que tenía como objetivo asesinar al juez Juan Carlos Vienna y al fiscal Guillermo Camporini.
Ambos funcionarios judiciales son dos de los principales impulsores de las investigaciones que se llevan a cabo para contener a la red dedicada a delitos violentos conectados con el narcotráfico.



