Especial p/"La Auténtica Defensa"
Es bien conocida mi relación de simpatía con la comunidad israelita como así también con la de Palestina. Hace algunos años bajo la intendencia de Jorge Varela y en ocasión de la visita del embajador de Palestina a Campana ambos plantaron un olivo en señal de paz en la plaza E. Costa.
Desde entonces y con el correr del tiempo he seguido de cerca las vicisitudes de ambas comunidades respecto del diferendo territorial que ha enfrentado a ambos pueblos árabes en la franja de Gaza lo que ha motivado la separación física, política y religiosa.
Si bien son regiones que históricamente han vivido en conflicto hoy esta situación tan penosa se ve con profundo dolor ya que estas guerras han separado a hermanos musulmanes y judíos con pocas chanses hasta hoy de arribar a un acercamiento que permita vislumbrar la cercanía de la tan ansiada paz en Oriente Medio .Cuando se conoció el viaje del Papa Francisco como peregrino y mensajero de paz a la región surgieron las más diversas opiniones en favor y en contra pues en principio se temió por su seguridad al tener que desplazarse en un territorio hostil, también se opinó sobre su gesto de valentía y especialmente su tozudez al enfrentar tamaña misión.
Fueron muchísimos los gestos del Papa que con sencillez humildad y sabiduría fueron marcando el camino. No bien llegado a Amman, capital de Jordania y siendo recibido por el propio Rey Abdulá II propuso en su discurso una pronta soluciónal conflicto palestino israelí y al fin de la guerra civil en Siria que lleva ya más de dos bélicos años.
Un detalle importante para destacar fue la presencia en la comitiva papal del Rabino Abraham Skorka y el dirigente islámico Omar Abboud ambos amigos argentinos de su santidad quienes tuvieron mucho que ver con la idea inicial de este viaje.Fue en Betania y luego de orar junto al Río Jordán donde fuera bautizado Jesús que se dirigió a un centro de refugiados donde exortó enérgicamente a la comunidad internacional a no dejar sola a Jordania en su tarea de cobijar a los refugiados, muchos sobrevivientes de Siria.
Son innumerables los gestos destacados que en su viaje por oriente el jefe de la iglesia católica fue desplegando, pero sin lugar a dudas el que conmocionó al mundo político y religioso fue la invitación pública a los presidentes de Israel y de Palestina, ShimonPeres y Mahmud Abbas respectivamente a orar por la paz entre ambos pueblos "en mi casa", dijo el Papa.
Hubo aceptación a tamaña invitación y hasta se fijó una fecha estimativa que sería para el mes de junio próximo. La pregunta que muchos se hacen es: bastará una oración ecuménica para alcanzar la paz en la región cuando hasta el propio Obama fracasó en el intento ? Sólo Dios y el tiempo lo dirá. Es importante anotar algunos detalles sobre esta cuestión, primero, el Papa mantuvo el eje de su gira como jefe de la iglesia y no como jefe de estado, lo que permitirá crear un ámbito espiritual para semejante encuentro, segundo: Francisco no mediará políticamente en el conflicto, sólo oficiará de anfitrión en el interreligioso ruego por la paz.
La estrategia política es particularmente simple, nada más y nada menos que lograr, al menos en principio, un acercamiento espiritual entre ambos mandatarios lo que sin dudas allanará el camino de modo extraordinario para lograr los objetivos. Este gesto más allá de los resultados será recordado por la humanidad como una expresión de voluntad de la iglesia a favor de la paz no solo en oriente medio sino del mundo. Nosotros como católicos y o como argentinos debemos contagiarnos de este espíritu y poner en práctica pequeñas actitudes diarias que hagan a que podamos vivir y convivir en paz y en armonía con nuestros vecinos, con nuestros hermanos.
Hasta la próxima



