Buenos Aires, (NA)- La Corte Suprema de los Estados Unidos le propinó ayer dos duros reveses a la Argentina en su extensa disputa con los fondos buitre, al rechazar una apelación a fallos precedentes que la obligan a pagar por bonos en default desde 2001 y dejar abierta la puerta a acreedores para rastrear activos argentinos en el mundo, embargarlos y tratar de cobrarlos.
Parado en el peor escenario posible, ahora el Gobierno argentino debe definir su estrategia: cuenta con 25 días para pedirle a la Corte que "reconsidere" y dé revisión adicional al caso, pero con esto sólo ganaría tiempo para pasar el 30 de junio, cuando debe abonar unos 900 millones de dólares por intereses del bono Discount.
Luego la Argentina podría retornar al tribunal del Segundo Circuito de Nueva York, a cargo de Thomas Griesa, donde fue condenada inicialmente, e iniciar allí algún tipo de negociación con los fondos especulativos.



