Holanda terminó tercera y Brasil se despidió con una nueva humillación
Río de Janeiro, (NA)- Pasaron 24 años de la última vez y muchos no tuvieron la posibilidad de vivir como hinchas una final de un Mundial. Por eso, cuando hoy la Selección argentina salga al Maracaná a enfrentar a Alemania, intentará dar el último paso a hacia gloria, aprovechando esta ocasión dorada que se le presenta para quedar en la historia.
A partir de las 16:00, en un estadio donde se esperan casi 35 mil argentinos alentando dentro -y otros miles afuera-, con el italiano Nicola Rizzoli como árbitro, Argentina buscará su tercer título del mundo.



