Estupor
A veces resultan un problema determinados veteranos que llegaron al deporte de grandes, después de haber sido sedentarios en su juventud.
El Caballo Loco ya vio en más de una ocasión cómo señores que no pueden pasar con elegancia por un molinete, prueban suerte las carreras de obstáculos.
Pero recientemente un atleta veterano colmó la copa.
Fue a anotarse en salto en alto.
Y ya en competencia solicitó altura mínima de 90 centímetros.
Pero ¿cómo?, le dijeron.
Si la altura del colchón es de 1 metro.
Estupor II
Al joven colaborador le sorprendió.
Le provocó estupor.
Con todo lo que le costó a él.
En los entrenamientos se enteró que un periodista del equipo de una prominente Vaca Sagrada de la profesión y del barrio de Mataderos haya entrado tan fácil a la escuela a estudiar.
Y que después haya sido prácticamente invitado por uno de sus co-directores para trabajar en el canal que tiene nombre parecido al ¨box¨.
Pero bueno, hay una explicación bien humanitaria que no todos admiten, por ejemplo al informante Sapo de Lugano no le parece.
El padre del estudiante-trabajador es médico, salvó la vida del periodista codirector. Entonces éste le facilitó al muchacho el sueño del pibe. No parece tan mal.



