En el Ayurveda, y en todas lasmedicinas naturales consideramos al síntoma como "la preciosa señal" que nos indica un desequilibrio orgánico que es preciso corregir.
Catarros, erupciones, abscesos, llagas, resfrío, mal aliento, hedor corporal, parásitos, fiebre, dolores, acné, etc. son síntomas o manifestaciones de crisis curativos. (procesos de limpieza que el cuerpo desencadena periódicamente de manera natural para deshacerse de lo que no le sirve (toxinas). La toxemia (sangre impurificada por ingestas inadecuadas, deficiente absorción y eliminación de desechos) es la causa común de todos los síntomas y desequilibrios orgánicos.
El cuerpo siempre tiende a sanar y a deshacerse de lo que no necesita.
Sofocar el síntoma con medicamentos solo produce la aparición de otros síntomas distintos (en el mejor de los casos) pero si continuamente estamos sofocando los sabios síntomas con pastillas de colores solo vamos a lograr, a la corta o a la larga, generar en la persona, verdaderas enfermedades crónicas con daño de sus órganos nobles (riñones, pulmones, hígado, etc.).
Eso se llama iatrogenia (provocar enfermedades por prescripción médica exagerada, inadecuada e innecesaria).
En este caso, el paciente lleva las de perder porque en este punto, cuando se afectó la fuerza vital de su cuerpo y su sistema inmune (el verdadero agente curativo), ya es poco lo que se puede hacer verdaderamente.
Pero poco es bastante cuando el paciente toma la firme decisión y suficiente fuerza de voluntad para salir de su situación de miedo e ignorancia. Al adquirir comprensión y sabiduría podrá encarar acciones profundas para sanar de verdad.
Bioqca. Mónica A. Rímoli
Postgrado en Medicina Ayurveda (U.B.A.)



