Buenos Aires, (NA)- La Iglesia expresó ayer su preocupación por la posible despenalización del consumo de drogas, la inseguridad, el creciente desempleo y el avance del gobierno bonaerense sobre los médicos que aplican la "objeción de conciencia" para no realizar abortos.
Así lo explicó a NA el vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, Jorge Oesterheld, en el marco del inicio de la 168º reunión de la Comisión Permanente que se lleva a cabo en la sede del Episcopado, con la presidencia de su titular, monseñor José María Arancedo, Arzobispo de Santa Fe.
En la primera parte de la reunión, los obispos pasaron revista a la realidad pastoral y debatieron sobre la situación socioeconómica del país para abocarse a la preparación de la Asamblea que tendrán en noviembre, que será electiva y en la que se renovarán las autoridades del Episcopado, aunque Arancedo puede ser reelecto por tres años más.



