Buenos Aires, (NA)- Ningún empresario debería preocuparse por la aplicación de la ley Antiterrorista siempre y cuando haga "las cosas bien", advirtió ayer el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
Así, justificó la decisión de pedir la aplicación de esa norma a la imprenta norteamericana Donnelley, por "maniobras y sospecha de fraude", tras pedir su quiebra por cesación de pagos y dejar en la calle a 400 empleados.
Capitanich advirtió a los empresarios que "ninguno debe preocuparse si hace las cosas bien", mientras el tema empezó a ser analizado por las principales cámaras empresariales, que vienen cuestionando cambios propuestos a la ley de Abastecimiento.



