Buenos Aires, (NA)- El gobierno acordó ayer con las automotrices dar mayor impulso al plan Procreauto y por ahora dejó de lado la idea de aplicar sanciones a terminales y concesionarias por "incumplir" con esa iniciativa, mientras que aceptaría un ajuste del 5% en el precio de las unidades.
Representantes de las terminales fueron recibidos por los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Industria, Débora Giorgi, y según voceros el encuentro "tuvo un buen clima de diálogo", y no se habló de sanciones.
Tras una reunión de casi una hora, realizada en el salón Belgrano del Palacio de Hacienda, se acordó que a partir del próximo viernes el gobierno iniciará reuniones individuales con las terminales, aunque aún no hay un cronograma de los encuentros.
Se volvió a ratificar que se prorrogará el plan, con las facilidades financieras que otorga el Banco Nación para la compra de autos, aunque no se definieron plazos de vigencia ni nuevos modelos.
Según los voceros esos temas se definirán en las reuniones que los funcionarios mantendrán con las automotrices en forma individual, es decir empresa por empresa.
Fuentes empresariales dijeron que el Gobierno busca que el Procreauto, que vence el 24 de septiembre próximo, se prolongue por otros 90 días y admitiría un leve aumento de los precios de las unidades ofertadas.
Las automotrices le pidieron al gobierno un aumento de alrededor del 12%, pero el gobierno no autorizaría incrementos superiores al 5 por ciento.
Desde este viernes, en que se iniciará una "ronda empresa por empresa", se comenzaría a definir modelos y valores a incorporar.



