Buenos Aires, (Especial de NA por Martín Hermida) -Argentina comenzará a impulsar con mayor énfasis una ¨idea fuerza¨ que viene rondando en la cabeza de varios funcionarios del Gobierno y que se pretende plantear como una política de Estado: la búsqueda de una ¨unión sudamericana¨ que permita articular al Mercosur con el resto de los países de la región, habilitar acuerdos comerciales con otras áreas del mundo -como por ejemplo el lejano oriente- y posicionar al subcontinente con más fuerza ante discusiones clave para el futuro.
Se trata de un proyecto que ya empezó a tejerse con paciencia y que a partir del mes próximo comenzará a tener más vuelo cuando el ex presidente y actual titular de la Comisión de Representantes
Permanentes del Mercosur, Eduardo Duhalde, inicie una gira por varios países sudamericanos en busca de ¨acuerdos¨ y ¨posiciones unificadas¨ de los distintos gobiernos, con la idea de generar un polo más fuerte y numeroso a la hora de sentarse a las diferentes mesas de las discusiones internacionales.
Y como la idea también incluye el aspecto comercial y busca expandir los horizontes fuera de la región, es que mientras el presidente Néstor Kirchner prepara las valijas para partir la semana que viene a España -en un viaje que se las trae por las reuniones que mantendrá a nivel político y empresarial- Duhalde puso proa este viernes, junto al brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, hacia la India.
Allí el ex presidente argentino y el mandatario brasileño firmarán el domingo en Nueva Delhi, representando al Mercosur, el primer acuerdo ¨extrazona¨ del bloque sudamericano, que permitirá establecer reducciones arancelarias para un mayor flujo comercial entre ambas regiones y abrirá las puertas para el futuro establecimiento de una zona de libre comercio con un gigantesco mercado de más de mil millones de habitantes.
Este será un primer paso: luego, en un plazo máximo de cuatro meses, las dos partes definirán un listado de entre 600 y 1.200 productos que tendrán preferencias para entrar a uno y otro mercado.
También puede contarse en esa misma línea al lanzamiento formal de la Presidencia pro-témpore del Mercosur -que hasta mediados de este año le corresponderá a la Argentina-. En ese marco, un encuentro mantenido en Buenos Aires entre coordinadores de los cuatro miembros plenos (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) permitió establecer en los últimos días una ¨hora de ruta¨ en busca de avanzar en el proceso de integración regional, con algunos objetivos concretos para el corto plazo.
En el entorno de Duhalde explicaron a Noticias Argentinas uno de los puntos centrales de su proyecto de ¨unión sudamericana: ¨Se trata de acelerar un proceso de unificación de posturas políticas comunes entre los miembros del Mercosur y los países del Grupo Andino y de buscar coincidencias para después llevar esas posiciones a las discusiones que se den, por ejemplo, con la Unión Europea o con el resto del continente por la conformación del ALCA¨, señalaron.
En ese contexto, por ejemplo, se inscriben los acuerdos que en diciembre pasado se alcanzaron con la CAN (Comunidad Andina de Naciones) y el que permitió a Perú vincularse al Mercosur como país asociado -un status similar al de Bolivia y Chile-. Y también se incluye en el mismo camino a la discusión que debe abrirse ante el insistente pedido que viene haciendo Venezuela para ingresar al Mercosur.
¨No se plantea todavía la idea de una unión del subcontinente como un mercado común, porque no es posible aún -agregaron los voceros consultados-. Pero sí la búsqueda de posiciones políticas comunes a la hora de discutir, por ejemplo, temas comerciales.
No es lo mismo que Argentina y Brasil vayan solos a plantearle a Estados Unidos o la Unión Europea el fin de los subsidios agrícolas, a que lo hagan, en bloque, 12 países sudamericanos. La relación de fuerzas sería muy distinta¨.
En ese marco es que Duhalde emprenderá el mes que viene una gira por Chile, Bolivia, Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela, con la mente puesta en lograr la conformación de ese bloque que -según sus palabras- le permitiría a la región sentarse ¨en la mesa de discusión en la que se decide la suerte económica del mundo¨.
Y también en el mismo contexto, precediendo a Kirchner en su periplo español, el ex embajador ante Washington Eduardo Amadeo viajó esta semana a Madrid para realizar, junto al presidente del BID, Enrique Iglesias, la presentación de la denominada Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana, un proyecto multinacional que involucra a los 12 países del subcontinente y que pretende, atrayendo inversiones, concretar obras públicas de ¨integración¨ en toda la región.
Lo que se busca con esa iniciativa es interesar a inversores en la realización de diferentes obras (caminos, telecomunicaciones, transporte y actividad portuaria, entre otras) que permita a los distintos países ¨unirse físicamente¨ y los habilite para estar más comunicados.
Si bien en el corto plazo siguen planteándose controversias -como la ¨guerra¨ de los industriales textiles argentinos y brasileños, enfrentados por un supuesto ¨aluvión¨ de productos desde aquel país hacia estas tierras- en aquella ¨hoja de ruta¨ trazada por funcionarios de las naciones que forman parte del bloque comercial se dejó en claro que este año se trabajará, entre otros puntos, en la búsqueda de una mayor coordinación macroeconómica (paso indispensable para una futura moneda común), en la conformación de tribunales arbitrales para solucionar diferendos y en la creación de un parlamento regional -aún en pañales-.
En el terreno de las buenas intenciones, las metas planteadas parecen ampliamente satisfactorias. La pericia de quienes tienen la responsabilidad de llevarlas a la práctica y el tiempo dirán si finalmente llegan a concretarse y dejan de ser, apenas, buenas intenciones.



