Buenos Aires (Especial para NA por Luis Torres) -- Para no pocos funcionarios de su más estrecha confianza, la que pasó ha sido ¨la mejor semana de Kirchner¨ en lo que va desde su asunción.
Contabilizan por ejemplo el resultado final del crecimiento económico del año pasado que superó levemente el 8 por ciento del Producto Bruto Interno.
En política contabilizan también los estruendosos recibimientos que tuvo en Olavarría, Formosa y en Tres de Febrero. En estos actos la virulencia de su discurso contra ¨atorrantes¨ que endeudaron el país y la firme ratificación de que los pagos de la deuda no superarán lo estipulado para evitar ajustes que caigan ¨sobre la espalda y el sudor¨ de los argentinos, logró arrancar verdaderas ovaciones de los miles de presentes.
En política exterior el río estuvo un poco más revuelto.
El enfretamiento con el presidente de Uruguay por la dolorosa cuestión de los desaparecidos llegó a un punto tal que se temió por un distanciamiento formal de ambos Estados.
Sin embargo, al concluir la semana, el tono de la confrontación había disminuido notablemente, y todo había quedado en un nivel político, casi personal entre Batlle y Kirchner.
De todos modos, la respuesta del presidente uruguayo al reclamo sobre la nuera del poeta Juan Gelman (aludió a 80 desaparecidos uruguayos durante la dictadura militar local) enardeció al Presidente.
Al comenzar la semana, levantó el teléfono y se comunicó con el canciller Rafael Bielsa, y le pidió que saliera a responderle al uruguayo. El ministro dudó por cuestiones diplomáticas en asumir ese rol. Kirchner habló entonces con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, y le dijo: ¨Hablá con los medios y pegale en los dientes¨.
Fernández cumplió al pie de la letra el mandato y dijo que Batlle ¨era un campeón del maltrato a los argentinos¨. Y ahí concluyó todo.
La cuestión de la relación con Estados Unidos generó algún tironeo entre el canciller y el Presidente. Pero hay que entenderlo observando los antecedentes y la trayectoria de Rafael Bielsa, que no es un kirchnerista de la primera hora sino un político de raíces independientes.
Kirchner decidió establecer un vínculo ¨personal¨ con Bush y prácticamente le prohibió a Bielsa tratar cuestiones políticas con su par norteamericano Colin Powell.
Si bien esta conducta de uno y otro podría ir en desmedro del canciller no es así si se tiene en cuenta que esas fueron las reglas del juego que aceptó Bielsa cuando le fue ofrecido el cargo de ministro de Relaciones Exteriores.
Otra cuestión que finalmente quedó zanjada fue el ¨paso en falso¨ que dio el subsecretario de Política Latinoamericana Eduardo Sguiglia cuando por su cuenta y riesgo lanzó la propuesta de salida al mar para Bolivia, lo que dejó a Chile de muy mal humor y a Venezuela -Cháves había apoyado la idea- pedaleando en el aire.
Sguiglia, a su vez, mantiene un sordo pero duro enfrentamiento con el vicecanciller Jorge Taiana, quien a su vez sospecha de aquel como la fuente originaria de una versión que lo hacía renunciando al cargo y partiendo a México como embajador.
Finalmente, la semana que se inicia el Presidente viajará a España acompañado por Julio De Vido, ministro de Infraestructura.
El propósito del viaje son los negocios y la reconsideración de los contratos con las empresas privatizadas, uno de los blancos del Presidente por las presiones que vienen ejerciendo en procura del alza de las tarifas de los servicios públicos.
En este marco, se sabe que una de esas empresas privatizados de mayor volumen ya ha comunicado al Gobierno que está dispuesta a mantener las tarifas y que no frenará un plan de inversiones millonarias. Pero lo único que resta acordar es la cuestión de los juicios en el extranjero. El gobierno pretende que se pase por
alto la cláusula contractual según la cual los juicios se ventilan en tribunales del exterior.
Esta cláusula debe ser derogada con el acuerdo de todos los accionistas y es eso lo que en estos momentos se está discutiendo en los más altos niveles de esa empresa.
Lo que más alegría y margen de maniobra le ha dado al Presidente es el crecimiento económico que llegó a más del 8 por ciento el año último y la proyección para este año que acaba de hacer el Banco Central que ubica ese crecimiento rondando el 7 por ciento.
Un total de medio centenar de economistas y consultoras expresaron en una compulsa cerrada que la inflación del año en curso no llegará al 7 por ciento y que la estabilidad del precio del dólar se mantendrá en los próximos 12 meses.
Estos márgenes permiten suponer que Kirchner se moverá políticamente con amplitud y generosidad durante todo este año.
Precisamente el apoyo político irrestricto al Presidente fue el tema que el martes por la noche conversaron Eduardo Duhalde y los intendentes Julio Pereyra (Florencio Varela), Cacho Alvarez (Avellaneda), Hugo Curto (Tres de febrero), Juan José Musi (Berazategui) y de Quilmes Sergio Villordo.
En un quincho ubicado en Avellaneda, luego de un asado la reunión se prolongó hasta cerca de las dos de la madrugada del miércoles. El mensaje de Duhalde fue, palabras más, palabras menos, que durante este y el proximo año no hay que ocuparse de internas, sino de darle apoyo al presidente Kirchner. Después se verá. Sin embargo, las precandidaturas para la gobernación bonaerense después que concluya el período de Felipe Solá empezaron a zumbar con insistencia.
Todos coincidieron con excepción del ex presidente en que la provincia de Buenos Aires no puede quedar ¨a la deriva¨ y que antes de que ¨se cuele algún cachivache¨ el grupo más cercano a Duhalde lo va a postular a él precisamente para que vuelva a la gobernación.
Esta propuesta que puede helarle la sangre a muchos, tendrá cierta vigencia si, y solo si algunos otros dirigentes no alcanzan a medir lo necesario para esa compulsa que se producirá dentro de cuatro años.
Los nombres que hasta aquí se menean son casi obvios: Aníbal Fernández, José María Díaz Bancalari, Graciela Giannettasio, y un poco más fuera del núcleo duhaldista Alberto Balestrini.
La pregunta es ¿y que sucederá con la señora Hilda González de Duhalde? El interrogante por ahora no tiene respuesta. Los bonaerenses la ven como una candidata ideal pero también la consideran ¨de carácter muy difícil¨. Se ignora cual será, llegado el momento, la posición que adopte su marido, el ex presidente Eduardo Duhalde.
Esta futurología bonaerense no impide poner los pies en la tierra y advertir que en los próximos días el Presidente nominará a una segunda mujer para la Corte. Pero el problema es que todavía no está definitivamente resuelta la destitución de Moliné O´Connor porque hay recursos extraordinarios sobre los cuales el Senado todavía no decidió y la eventual renuncia o juicio político contra Vázquez parece haber fracasado.
Los diputados provenientes del área duhaldista se niegan a prestarle apoyo a aquellos kirchneristas que buscan iniciarle el juicio político.
El argumento que esgrimen es que Vázquez sea como fuere es un viejo militante peronista y por lo tanto prefieren que esté en el lugar actual y no que sea reemplazado por alguien cuya militancia política desconocen. Esa será la razón por la cual la nominación de la segunda mujer está demorada.



