Luego de la pública discusión que hubo en el parlamento de la ciudad sobre el Estadio del Club Villa Dàlmine, nos merecemos hacer un análisis de la cuestión. Sin dudas que ya es hora de que el club tenga su estadio propio. El municipio ha hecho un considerable avance en la cuestión, que lógicamente puede tener modificaciones, pero que en fin es un gran avance para lograr el objetivo central. No es momento para truncar esos avances, sobre todo cuando el Club está peleando en lo màs alto de su categoría. Es momento de acompañar y aportar desde cada uno de los espacios para que el club de la ciudad logre obtener un reaseguro para el mantenimiento de su estadio. Esto le daría una mayor jerarquía a la institución en el mundo futbolistico y una mayor certidumbre a los hinchas que sostuvieron al club aún en los peores momentos.
Cuando hablamos del fútbol local, particularmente del club de la Ciudad, no debemos dudar en aunar esfuerzo para lograr lo mejor para la institución referenciandonos en lo que consideren optimo los directivos del club a los cuales los socios le otorgaron la dirección de la institución por mandato popular, y desde todos los espacios políticos debemos respetar las decisiones soberanas que se tomen desde ese lugar.



