Ayer finalmente llegó el alivio...a las altas temperaturas que venían sofocando a la población que debió vivir estoicamente estas agobiantes jornadas.
Los campanenses lo mitigaron los que tienen acceso a clubes, dándose un chapuzón en la pileta o en piletas de domicilios privados -que son los menos-,otros introduciéndose riesgosamente en arroyos prohibidos para bañarse, o refugiandose bajo la sombra de los árboles, buscando desesperadamente un poco de frescura y, hasta las canillas de agua de las plazas y paseos, sirvieron de momentáneo alivio a tanto calor.
La manguera , como improvisada ducha en cualquier parte colaboró con muchos que la utilizaron.
La mañana de ayer fue realmente insoportable, con una térmica que trepó a lo 37º.
Finalmente por la tarde comenzó a cubrirse el cielo de nubes, a la vez que una brisa bendita fue convirtiendo al calcinante día, en una tarde agradable ¡gracias a Dios!
Pero como dicen los ¨que saben¨, las cosas a veces ocurren para mostrar una realidad, ¨no hay mal que por bien no venga¨ esto deja al desnudo una vez mas que la mayoría de la gente de Campana -teniendo como geografía el río que bordea la ciudad, no tienen posibilidad de llegar a él... y escuchando a los vecinos, en Zárate, Escobar , Ramallo, San Pedro, Baradero, Tigre etc., cuentan con espacios públicos para el disfrute del río.
Es de suponer que en algún presupuesto local figure alguna vez una partida para abrir el acceso al río, aunque sea en una costa no muy extensa, miles de personas lo agradecerían.



