El dólar paralelo cerró ayer plano a 13,80 pesos para la venta en la plaza local, una brecha de 60,30 por ciento contra el que se ofreció a 8,61 pesos en el promedio de bancos y casas de cambio de esta ciudad, en una rueda en que el Banco Central compró 80 millones de la divisa.
Las compras de la autoridad monetaria recortaron a 50 millones el saldo de ventas netas en lo que va de enero, según cálculos privados.
"La puntual aparición de órdenes de venta de cierta envergadura posibilitó que la autoridad monetaria mantuviera acotada la evolución de los precios y tuviera ayer el primer saldo a favor desde el inicio del año en curso", dijo una fuente del mercado.
Las reservas del Banco Central cayeron ayer 170 millones de dólares a 31.068 millones, una merma de 365 millones en lo que va del año, según datos provisorios de la autoridad monetaria.
El dólar mayorista bajó una milésimas a 8,591 pesos, en una rueda en que se negociaron 279 millones de dólares en el mercado de contado (spot) y 32 millones en el de futuros.
"La estrategia de regulación oficial impuso una pausa a la secuencia alcista del tipo de cambio promovida desde inicios de enero, interrumpiendo una corrección alcista y continuada que se había trasladado a los mercados de futuros, que ayer reaccionaron con bajas que muestran un cambio en la tasa de ajuste esperada para el resto del mes", analizó un operador de cambio.
La quietud del dólar en el mercado mayorista quedó reflejada en pizarras de esta ciudad, donde la divisa quedó a 8,61 pesos.
La brecha entre el dólar en pizarras y el que se ofreció a 13,80 pesos en el segmento marginal quedó a 60,28 por ciento.
La estabilidad de la divisa en el segmento informal se alineó con la que mostraron los tipos de cambio implícitos en las operaciones bursátiles: el llamado dólar contado con liquidación operaba a 12,10 pesos, mientras el dólar que resulta de la compra venta de títulos públicos se transaba a 12,40 pesos.
El euro rebotaba a 1,184 en el mercado internacional, mientras aquí quedó a 11,06 pesos.
El real brasileño, una moneda de referencia para la economía argentina por la magnitud del intercambio comercial con el vecino país, operaba en torno de 2,64 pesos en San Pablo y aquí quedó a 3,83 pesos.
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