Buenos Aires, (NA)- El presidente del Comité de Bonistas Italianos, Mauro Sandri, reiteró ayer sus quejas por la condición de «acreedor privilegiado» del Fondo Monetario Internacional, y sostuvo que mientras exista esa diferencia entre el organismo de crédito y los acreedores privados, no aceptarán «una quita significativa de la deuda». «El Gobierno argentino asumió una posición de lucha contra el FMI, pero le paga siempre.
Paga concretamente las deudas del Fondo y del Banco Mundial pero no hace lo mismo con los acreedores privados.
En esta situación ninguno puede aceptar una quita», sentenció Sandri.
Sandri reiteró su anhelo de que el Gobierno «adopte una política de diálogo más abierta» y reconoció que la posibilidad de embargar bienes del Estado «no es positiva para la Argentina ni para los acreedores».
Las declaraciones del directivo del Comité de Bonistas se producen antes de que se reúnan en Washington los representantes de los países miembros del Grupo de los 7 para unificar criterios en relación a la Argentina, tras la votación dividida en la aprobación de la primera revisión técnica del acuerdo firmado en septiembre pasado.
La próxima revisión tiene ese punto como clave para la aprobación o no del FMI, y ayer, el subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos, John Taylor, pidió una mejor oferta para los tenedores de bonos.
En ese sentido, el ex ministro de Economía Roque Fernández consideró que «sin pronto acuerdo con los acreedores, Argentina estaría complicada» y fijó como fecha tope para lograr el acuerdo «marzo o abril».
Consultado por Radio 10, el ex funcionario menemista consideró, respecto a las declaraciones de Taylor, que Estados Unidos «debería tener una posición unificada con respecto al G-7» y consideró que «no pueden estar divididos mucho tiempo». «En su mensaje, los Estados Unidos no arriesgarán su unidad de grupo por la Argentina, si ven que no hay un esfuerzo por parte del gobierno», concluyó.
Por su lado, el canciller Rafael Bielsa explicó, en conferencia de prensa, las razones que a su criterio llevaron por ejemplo a Italia y Japón a no votar a favor de la Argentina en una última revisión del acuerdo firmado con el FMI.
En ese sentido, reveló un funcionario italiano dijo que «400 mil pesos de tenedores de bonos son 1.600.000 Votos». «Con Japón el problema es cultural y hay diferencias con lo que pasa en Argentina», agregó.
Bielsa puntualizó que «tenemos que explicar que Argentina persigue el crecimiento y sin crecimiento no va a poder pagar su deuda».



