Buenos Aires (NA) -- La próxima llegada de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que debe comenzar la segunda revisión del acuerdo con la Argentina despertó polémicas entre los analistas, ya que el nuevo entendimiento puede quedar atado a que el Gobierno logre avances concretos en la negociación con los acreedores.
El economista del Centro de Estudios Macroeconómicos (CEMA) Carlos Rodríguez consideró que la propuesta oficial de quita del 75 por ciento del valor nominal de los bonos en default ¨no es descabellada¨, aunque expresó su opinión en el sentido de que los argumentos del Gobierno sobre las limitaciones de pago ¨no son creíbles¨.
¨La propuesta de pago del 25 por ciento con bonos y letras a largo plazo, implica una quita en valor presente de 93 por ciento.
Esto quiere decir que el presidente Néstor Kirchner está ofreciendo pagar sólo el 7 por ciento de lo que debe, en valor efectivo, y eso no es creíble ni razonable¨, afirmó al respecto Rodríguez.
¨El mercado no le cree al Presidente que no puede pagar más¨, manifestó el economista.
En ese sentido, evaluó que ¨con la mitad de lo que actualmente hay en reservas alcanza para pagar ese porcentaje y eso a los acreedores les resulta una provocación¨.
¨Como argentino no me quisiera embanderar en una causa nacional¨, explicó al referirse a la propuesta de quita, la postura oficial y el debate que se gestó sobre ese eje en los últimos días.
¨Las mayores quitas de casos de default no superaron nunca el 30 por ciento; respeto al Presidente, pero pido que no nos ponga a todos en esa postura, porque no es una buena apuesta¨, sugirió, en declaraciones formuladas al matutino Infobae.
En ese sentido, el economista Eduardo Curia consideró que la quita ¨no es sólo una cuestión de cantidad, sino que se traduce en una estrategia económica¨.
El subsecretario del Tesoro estadounidense, John Taylor, presionó en los últimos días al Gobierno para que éste llegue a un pronto acuerdo con los acreedores, una postura que también adoptaron países miembros del FMI que cuestionan la propuesta oficial para liquidar la deuda.
¨Yo recomendé que no había que echar en saco roto las palabras de Taylor, creo que el tema de la negociación viene congelado en un statu quo, y de repente alguien se mueve. Creo que para la Argentina esto no puede ser desatendido¨, explicó Curia.
Entre los pedidos más recurrentes de los acreedores, economistas y analistas internacionales se destaca la solicitud al gobierno de Néstor Kirchner de actuar de ¨buena fe¨ a la hora de negociar la deuda pública.
En ese sentido, Curia afirmó que espera que ¨los que nos reclaman gestos de buena fe tengan réplicas proporcionales, ya que la buena fe no debe ser sólo de Argentina, sino también de los acreedores, de los países que integran el G-7 y de los organismos de crédito¨.
A modo de ejemplo de ¨buena fe¨ recíproca, el economista consideró -también en declaraciones a Infobae- que una muestra local son los ¨pagos netos a los organismos internacionales¨ y se preguntó ¨que pasaría si acortáramos esos plazos o cúan posible sería que los Estados Unidos bloquearan las demandas en sus tribunales¨.



