Buenos Aires (NA) -- Las fuertes subas en productos alimenticios ocurridas en los últimos días, encabezadas por el incremento del 13 por ciento en lácteos, desataron ayer una catarata de acusaciones cruzadas y promesas del gobierno de que impedirá alzas de precios que amenazan con erosionar aún más los bolsillos de los asalariados.
A esto se sumaron los fuertes aumentos detectados en los centros de veraneo, en especial en la costa atlántica.
Las asociaciones de defensa de consumidores respon-sabilizaron a las "cadenas de distribución" por las subas, mientras que los productores rurales acusaron a los supermercados.
Un relevamiento realizado en distintos centros comerciales indicó que la leche entera en sachet de primera marca pasó de 1,30 a 1,37 pesos (subió 5 por ciento) y el cartón extra calcio de primera marca trepó de 1,40 a 1,59 (13,5).
Similares aumentos registraron la leche con hierro extra calcio (12,2 por ciento) y Larga Vida entera (11,25), mientras que las segundas marcas incrementaron sus precios en 5,6 y 6,74 por ciento.
Además, se registraron aumentos en la manteca de primera marca por 100 gramos (9,24 por ciento), el paquete por 200 gramos (8,79 por ciento), el queso cremoso de primera marca (7,94 por ciento) y el queso duro de primera marcha reggianito (8,49 por ciento).
La titular de la Asociación de Defensa de Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua), Sandra González, le pidió al Gobierno que controle "la cadena de distribución" de los productos de la canasta básica de alimentos, porque allí se produce el aumento.
"Algunos ganan más de lo que ganaban hace algunas semanas", se quejó González, y señaló que "desde los primeros días de diciembre" advirtió que "no se notaba la baja (de 2 puntos) del IVA en los productos".
González subrayó que la suba de precios produce una situación paradigmática porque "el tambero gana los mismos 18 centavos de peso por litro que en diciembre de 2001".
"Entonces más allá de lo que digan las grandes empresas, el aumento está en la industria no en el productor", seguró la titular de Adecua y dijo que "en diciembre de 2001 el litro de leche costaba 50 centavos de peso y ahora está en 1,60".
Por su parte, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Manuel Cabanellas, sostuvo que "hay algunos supermercados, minimercados y hasta almacenes que aprovechan la ocasión" para remarcar los precios.
Pero subrayó que "la suba de precios es responsabilidad de los supermercados", y le pidió al ministro de Economía, Roberto Lavagna, que "haga bien las cuentas y deje de mentirle a la gente".
"Con aumentar las retenciones a la exportación de trigo no baja el precio al público del pan", indicó Cabanellas, y aseguró que "la intención del Gobierno con sus amenazas de aumentar las retenciones al campo es aumentar su recaudación para paliar el gasto público que no puede recortar".
El presidente de la organización de ruralistas destacó la necesidad de "estudiar bien la cadena de valor" para descubrir los lugares donde se producen modificaciones en los precios.



