El empresario gastronómico Horacio Conzi, preso por el crimen de Marcos Schenone, fue trasladado a un pabellón común de la Unidad Penal Nro. 21 de nuestra ciudad luego de que la justicia determinara que su estado de salud no justificaba su alojamiento en el sector sanidad de la cárcel, informaron hoy fuentes judiciales.
Conzi, de 44 años, igualmente está aislado de presos peligrosos dentro del pabellón de trabajadores, aunque ya no goza del beneficio de estar, como lo hizo desde que se le dictó la prisión preventiva, en el hospital del penal.
Es que el juez de Garantías de San Isidro, Orlando Díaz, quien tiene a cargo la causa por el crimen de Schenone, resolvió el 4 de febrero pasado que no existían motivos para que Conzi permaneciera internado en el sector sanidad -adonde había sido llevado por su hipertensión-, a partir de un estudio clínico que se le practicó en la Asesoría Pericial de San Isidro.
El magistrado también ordenó que se abriera una causa -ya remitida al Departamento Judicial Zárate-Campana-, para que se investigue si autoridades penitenciarias fraguaron los informes médicos que permitieron que Conzi fuera alojado en el hospital de la cárcel.
Antonio ‘Tony‘ Papasidero, amigo personal de Conzi, contó que el traslado al pabellón de trabajadores se concretó el viernes pasado.
"Ahora que fue al pabellón está mejor. Estaba tan mal que se conformaba porque estaba aislado, pero ahora tiene contacto con otros presos", dijo.
Papasidero aseguró que Conzi sigue escribiendo de puño y letra su libro sobre la vida de Jesucristo, que tiene una conducta ejemplar dentro del penal y que "sigue pidiendo a gritos que el fiscal ,Mario Kohan, perite como corresponde el arma que dice falsamente que es la homicida".
El incidente sobre las condiciones de alojamiento de Conzi se inició en diciembre pasado, cuando los padres de Marcos Schenone, Eugenio y Elsa, le enviaron una carta al presidente de la Sala I de la Cámara de Apelaciones de San Isidro, Fernando Maroto, en la que se mostraban indignados por un reportaje que el empresario preso por la muerte de su hijo dio a la revista Gente.
La nota estaba ilustrada con una fotografía en la que se veía a Conzi sin remera, haciendo pesas con un palo de escoba con cuatro botellas de agua atadas a sus extremos y los padres de Schenone pidieron que se investigue si realmente tenía problemas de salud o era tratado como un preso VIP.
Al margen de la causa que se inició para determinar si Conzi recibía trato preferencial en el hospital, una fiscalía de nuestro Departamento Judicial también investiga un presunto complot denunciado el 23 de enero por dos presos que dijeron que el jefe del penal de Campana le había propuesto a uno de ellos asesinar al empresario gastronómico con un faca y que motivó una custodia especial.
Conzi, de 44 años, estuvo prófugo 57 días, fue detenido y ahora está cumpliendo prisión preventiva y a la espera de un juicio oral por el homicidio de Schenone y otras cuatro tentativas de homicidio.
El caso ocurrió el 16 de enero del año pasado cuando, según la investigación, Conzi persiguió un remís y disparó contra él 14 balazos enfurecido porque dentro de su restaurante Dallas vio un beso entre Schenone y una chica a la que pretendía conquistar.



