Buenos Aires, (NA)- Las agrupaciones piqueteras enfrentadas con el Gobierno nacional bloquearon ayer varios accesos a la Capital Federal y en distintos puntos del país pero con poca repercusión, el marco de una jornada que finalizó sin incidentes, y anunciaron nuevas medidas de fuerza para el 25 de febrero próximo.
Tras varios días de creciente tensión entre las organizaciones de desocupados consideradas «duras» y la administración de Néstor Kirchner, los cortes se cumplieron con éxito dispar en las 22 provincias en las que se habían anunciado concentraciones, generando serios transtornos en el tránsito vehicular.
En ese contexto, no se registraron incidentes y los piqueteros tuvieron que acatar las órdenes judiciales de no cortar determinados caminos, como la Autopista Buenos Aires-La Plata, interrumpida en forma parcial.
El motivo esgrimido ahora para los cortes, que la ciudadanía en general rechaza masivamente, fue exigir la restitución de 250 mil planes sociales que fueron dados de baja por el Gobierno a raiz de irregularidades.
En ese marco, se supo que algunos de los beneficiarios pagaban el impuesto a las ganancias y otros no eran desocupados. Los integrantes de las agrupaciones que ayer cortaron las rutas intentaron hace unos días lograr su objetivo tomando el Ministerio de Trabajo y realizando una huelga de hambre que debieron levantar al no tener respuesta positiva.
La protesta de ayer pareció sumarse a ese cúmulo de reclamos sin éxito aunque encontró el mal humor de los automovilistas que en algunos casos tuvieron que variar sus habituales recorridos para poder llegar a destino.
Desde el Gobierno no hubo voces oficiales, pero fuentes de la Casa Rosada aseguron que la protesta «fue un fracaso» porque no tuvo mayor adhesión en la mayor parte del país.
En la provincia de Buenos Aires, en particular, la Justicia había tomado cartas en el asunto y dictó medidas cautelares para garantizar la circulación de vehículos, en especial, en la autopista que une la Capital Federal con La Plata.
A su vez, el Gobierno nacional le había advertido a los piqueteros que la modalidad de los piquetes se estaba «agotando» y buscó aislar a los sectores que manifestaron, montado en el creciente malestar de la ciudadanía.
Los principales lugares de protesta fueron el Puente Pueyrredón, el cruce de la autopista Panamericana y Henry Ford, en General Pacheco; y la ruta 3 a la altura de La Matanza, aunque también hubo cortes en otras 22 provincias.
En esas manifestaciones participaron los integrantes del Bloque Piquetero Nacional (Movimiento Territorial de Liberación, Polo Obrero, Coordinadora de Unidad Barrial), el Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive, el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados y la Coordinadora Aníbal Verón.
Esos mismos reclamos los volverán a expresar los piqueteros denominados «duros» el 25 de febrero próximo cuando otra vez salgan a cortar calles, según anunciaron.
A las agrupaciones convocantes se sumaron otras ocho, que desde la mañana bloquearon el acceso a las boleterías de las estaciones del ex ferrocarril Roca, en Constitución, y del ex Sarmiento, en Once, también causando inconvenientes a los pasajeros que iban hacia sus trabajos.
Por su parte, cerca de 50 organizaciones se concentraron, a las 15:00, ante a la Legislatura porteña para rechazar la reforma del Código Preocesal Contravencional, que discute ese cuerpo. «Con esta jornada los pobres de este país han aplastado al Gobierno nacional y a los que apostaron a la derrota del pueblo argentino», aseguró el dirigente Raúl Castells, a los pocos minutos de que se levantaron los cortes.



