En Paraguay, el Millonario empató 1-1 e hizo valer el 2-0 logrado en el Monumental. Así volvió a acceder a la definición continental después de 19 años y por quinta vez en su historia. Ahora espera por el ganador de Inter y Tigres.
Sufrió, pero festejó. Por quinta vez en su historia y después de 19 años desde la última vez, River Plate se clasificó ayer finalista de la Copa Libertadores al igualar 1-1 como visitante ante Guaraní de Paraguay en un partido que se disputó en el estadio "Defensores del Chaco".
El conjunto Millonario quedó en desventaja a los 16 minutos del segundo tiempo por un gol convertido por Fernando Fernández en una jugada con mucho de carambola. Y minutos después, casi se le esfuma por completo la ventaja conseguida en la ida en el Monumental (2-0) tras un cabezazo de Federico Santander que el uruguayo Carlos Sánchez alcanzó a despejar casi sobre la línea.
La tranquilidad para el conjunto de Marcelo Gallardo llegaría a los 34 del complemento, en una acción que iniciaron los ingresados Fernando Cavenaghi y Tabaré Viudez, quien en su debut en River habilitó brillantemente a Lucas Alario, que definió de emboquillada ante la salida desesperada de Alfredo Aguilar.
Con el empate, quedó el camino allanado para el Millonario, que sabía que ese gol de visitante lo ponía nuevamente en la definición de la Copa Libertadores.
Ahora, espera por el ganador de la otra serie semifinal que disputan Inter de Porto Alegre y Tigres de México que se definirá hoy en territorio azteca (en el partido de ida ganaron los brasileños por 2 a 1).
Si avanza Tigres a la final, River Plate ya asegurará su boleto para el próximo Mundial de Clubes, dado que los equipos mexicanos clasifican por CONCACAF. Pero eso, hoy, es lo de menos para los hinchas Millonarios que sueñan con coronarse nuevamente campeones de la Copa Libertadores.



