A la memoria de Pedro N. Luchetta, fallecido el pasado 20 de agosto:
De aquel tiempo en el cual la pelota de trapo o de goma era el juguete pereferido de los chicos que improvisaban partidos de fútbol en los potreros de cualquier barrio de nuestra ciudad. Cuando los arcos se armaban con tachos o las botellitas de Bidú… son estos queridos ex deportistas, integrantes de una apreciada familia.
Pedro, con tan solo 13 años, siendo un pibe, debuta en la primera en el Club Alumni en el 44. Después su feliz llegada al Club Defensores Unidos de Zárate y luego su paso por Newell´s y Puerto Nuevo.
Y llegaron en la década del ´50 a jugar juntos en la hoy desaparecida cancha de Independiente, en la cual defendiendo la casaca del San Lorenzo de Almagro local, en el torneo oficial de la Liga Campanense en los años 1951, 1953/54, sintieron la dicha de formar parte de los equipos campanenses. Pedro en el arco y Juan en la zaga. Nadie puede negar que representaron ambos muy bien esos colores "azulgrana" junto a Luis Tablas, Osvaldo Garayalde, Hércules Cei, Héctor Cordero, "Toto" Cabrera, Pirnat, Rubén Reynoso, Emilio Martinez, M. Alvarez, Demouselle, Nuncio Francioni, Ferrante, Juancito Pérez, los hermanos Mendoza, Jacinto Genovesi, entre otros.
Pedro asomó en primera con muchas esperanzas en cuanto a su futuro. En ese momento San Lorenzo necesitaba un arquero y llegó la sorpresa. El correr de los partidos fue confirmando sus aptitudes. Gran valor dentro de los tres palos, con buenos reflejos.
Muy pronto sus condiciones fueron sobrepasando el ámbito del club de sus amores y todo esto se conjugó para que, en no mucho tiempo, fuera llamado a formar parte de la Selección.
Juan mostró también un muy buen rendimiento. Buen marcador e inteligente para proyectarse al ataque. Aguerrido en la custodia de los punteros rivales. Y con tales antecedentes, siguió el mismo camino de su hermano, es decir: integrar el combinado de Campana que tan dignamente nos representara en el Campeonato Argentino en el año 1956, cuando fueron subcampeones de zona, ahora jugando en el nuevo Estadio Municipal.
Aquel encuentro ante la Liga de Pergamino pese a esa derrota de 2 a 1, no sería olvidado nunca, por la meritoria labor cumplida.
Además en ese campo de juego, una tarde de domingo, Pedro, desde su mismo arco le hizo un gol inolvidable al diminuto guardavalla R. Vasile de Sportivo Campana, que tocó el esférico, pero no pudo evitar que el mismo llegara a la red.
El "Gordo" Juan, también dejó gratos recuerdos en su paso por el Club Puerto Nuevo.
En el ´59 conformó la zaga con Esteban Yaquemé, otro valor muy apreciado en nuestro medio. Integraron una alineación con: Osvaldo Gadea, Esteban y Juan en la línea de fondo, luego en ese medio campo: Ruben Segovia, Luis Gallardo y Bruno Motta y en el quinteto ofensivo Jose Aguilar, Carlos Grassi, Carlos Vallejos, Luis Pirilli y Rolando Erregarena. Ellos, en su gran mayoría, unidos por una casaca y una simple pelota, le dieron un lindo adiós al deporte que siempre tanto quisieron.
Habrá muchas omisiones en este breve "raconto", porque la historia es larga; pero me siento feliz por este justo reconocimiento para Pedro que nos acompaña en esta vida y para Juan que lo hace desde el cielo.
(Este artículo fue extraído del libro "Por el camino del recuerdo en el deporte campanense" de Hector Taborda; escrito el 18 de Agosto de 2001)



