Oí hablar en cierta ocasión de un matrimonio que llegó a tener una Biblia. Ninguno de los dos esposos la había conocido antes. El marido empezó a leerla en su hogar. Unos días después se dirigió a su esposa y le dijo: "Querida, si este libro es verdad, estamos equivocados".
Continuó la lectura de la Biblia y al cabo de unos días más habló nuevamente a su esposa en estos términos: "Si este libro es la verdad, estamos perdidos."
Con más avidez que nunca prosiguió estudiando el libro hasta que, una noche, exclamó: "Amada, si este libro es la verdad, ¡podemos ser salvos!"
El mismo libro que le había revelado que estaban condenados le reveló el medio de ser salvados de la condenación, por Jesucristo. Esta es la gloria de la Biblia.
Confíe usted en Cristo ahora mismo, sólo y plenamente en Él para siempre, y será salvo de la condenación. No hay situación de la vida humana en que la Biblia no traiga una salida, fuerza y consolación.
(Romanos 3:10-28) "como está escrito: No hay justo ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se apartaron, a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Hay veneno de serpiente debajo de sus labios; su boca está llena de maldiciones y amargura. Sus pies son veloces para derramar sangre; hay ruina y miseria en sus caminos. No conocieron el camino de paz; no hay temor de Dios delante de sus ojos. Pero sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre, y todo el mundo esté bajo juicio ante Dios. Porque por las obras de la ley nadie será justificado delante de él; pues por medio de la ley viene el reconocimiento del pecado. Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios atestiguada por la Ley y los Profetas. Esta es la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen. Pues no hay distinción; porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Como demostración de su justicia, Dios le ha puesto a él (Jesucristo) como expiación por la fe en su sangre, a causa del perdón de los pecados pasados, en la paciencia de Dios, con el propósito de manifestar su justicia en el tiempo presente; para que él sea justo y a la vez justificador del que tiene fe en Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia? Está excluida. ¿Por qué clase de ley? ¿Por la de las obras? ¡Jamás! Más bien, por la ley de la fe. Así que consideramos que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley."
(Efesios 2:8) por Gracia sois salvos, por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Busca una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS, "La Biblia".
¡Hasta la próxima semana! ¡Dios te bendiga! José A. Salvatori
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