Esta semana pasaron muchas cosas, pero pocas en beneficio de los trabajadores municipales de Campana. El proyecto que busca la convalidación del acuerdo entre el Ejecutivo y el Sindicato ya está siendo tratado en las cuatro comisiones legislativas a las que fue remitido. Entonces, ¿para qué apurarse y pedir de nuevo una sesión extraordinaria en el HCD para aprobarlo?
YO LES ASEGURO QUE EN LA PROXIMA ORDINARIA DEL 26 DE NOVIEMBRE EL PROYECTO ESTÁ EN EL RECINTO.
Creo que acá se han generado varios intereses. Sin embargo, no tenemos que perder de vista lo que realmente importa: por un lado las condiciones laborales de los empleados del estado local y por el otro, la estabilidad financiera de nuestra ciudad.
Todos sabemos, es casi una obviedad, que la gran planta de municipales necesita una sustancial mejora salarial y nuevas reglas de juego a la hora de definir las contrataciones, los ascensos y las desvinculaciones. Son medidas que se han postergados por muchos años y ahora llegó el momento de tomarlas, devolviéndole a los municipales lo que es suyo.
Pero tengo que admitir que en el proyecto que firmó el Sindicato con el gobierno de Giroldi hay cosas poco claras, que no se si son en pos de sus afiliados o en beneficio propio. Por eso quisiera charlar con ellos, para que me las expliquen si las entendí mal, para contar con sus fundamentos si efectivamente las comprendí bien. No hay necesidad de apurarse, más si tenemos en cuenta que este desembolso se hará con el dinero de todos los vecinos de Campana, a quienes nos debemos y cuyos intereses siempre debemos defender.
Yo estuve siempre del lado de los municipales. Cuando se discutió la "ley Duhalde", fui uno de los pocos que habló y los defendió. Después, presenté proyectos para devolverle el famoso 3% descontado y otorgarles libertad de negociación. Hoy, tengo que ver como muchos que en ese momento se quedaron calladitos ahora se desgarran las vestiduras.
No obstante, también tengo una responsabilidad. Como concejal, nunca fui de los que levantan la mano en automático, diciendo "si" a esto, "si" a aquello, por miedo o por arreglos personales o partidarios. Por eso no puedo quedarme en silencio cuando veo artículos del convenio que no me cierran, o en situaciones en que lo pedido es demasiado gravoso para la Municipalidad, aunque no pareciera ser el caso.
Insisto: quisiera tener la posibilidad de discutir todos estos temas con el Sindicato. Eso es lo que debe hacer un verdadero concejal, que dentro de pocos días deberá afrontar la responsabilidad de votar un proyecto tan importante, que determina en gran parte el futuro de muchas familias. Únicamente si no hay intereses mezquinos de ciertos sectores, si el acuerdo realmente significa un cambio para las condiciones de trabajo de los municipales, Cazador estará levantando la mano el jueves a favor.
Un fuerte abrazo,
Carlos Cazador



