InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
jueves, 30/abr/2026 - 17:19
 
Nubes dispersas
21.1ºC Viento del Nordeste a 6Km/h
Nubes dispersas
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 29/nov/2015 de La Auténtica Defensa.

Rondina: "Si lo pensábamos con el corazón, nos quedábamos a vivir acá"




Terminado el entrenamiento que le puso fin a su ciclo como entrenador de Villa Dálmine, el Huevo dialogó mano a mano con La Auténtica y reconoció el cariñó que le tomó al Violeta y a la ciudad. "Pero uno tiene que entender que es el trabajo de uno, que es su profesión y que hay oportunidades que uno tiene que saber aprovechar", remarcó, quien destacó su relación con la Comisión Directiva y, especialmente, la respuesta de los jugadores. "La clave del éxito fue el compromiso de todas las partes", aseguró.

Sábado 7 de diciembre de 2013. Bajo un sol abrasador, en la platea del estadio de Colegiales, Sergio Rondina observa junto a sus colaboradores al que será su futuro equipo, a los que serán sus futuros dirigidos. La impresión no es buena: Villa Dálmine muestra una pobre imagen en Munro y despide ese año con una derrota que lo complicaba todavía más con los Promedios de la Primera B Metropolitana.

Sábado 8 de diciembre de 2014. En el último partido de un año que comenzó luchando contra los Promedios, que lo tuvieron contra las cuerdas en mayo, a él y a Villa Dálmine, Sergio Rondina levanta los brazos al cielo para celebrar un ascenso histórico, para él y para el club, en cancha de Tristán Suárez.

Jueves 26 de noviembre de 2015. Nueve días después de anunciar que no continuará en el Violeta, a pesar de la gran campaña realizada en el Nacional B, Rondina dirige su última práctica, acompañado por sus colaboradores de siempre y también por sus hijos. "Se pusieron tristes cuando les conté que no iba a seguir acá. Ya entienden", cuenta respecto a Alejo y Jonás, metido en la parrilla donde se termina de cocinar el asado de despedida. Y aunque sabe que le costará enfrentar el micrófono en un momento así, acepta el diálogo con La Auténtica Defensa.

--¿Qué sensaciones se te cruzan en este momento?

-Sensaciones encontradas. Hemos pasados dos años muy lindos, muy intensos, en los que uno se ha encariñado con el club. Es extraña la sensación de saber que ya no nos levantaremos temprano para venir a entrenar a Campana

--¿Qué te dejó en lo personal la experiencia en Villa Dálmine?

--Crecimiento desde lo deportivo, desde lo humano, desde un montón de cosas, más allá del ascenso. Haber conocido una ciudad que nos cobijo desde el primer día y donde uno siempre se sintió muy cómodo, que siempre respetó nuestro trabajo. Nosotros entendimos siempre qué función cumplíamos dentro del club y desde nuestro lado siempre tratamos de aportar para que Dálmine siga creciendo. Uno siempre dice que hay que tomar decisiones con la cabeza y no con el corazón. Lo hablábamos con Javier (Carnero, preparador físico del plantel) y se lo decíamos a los jugadores: si lo pensábamos con el corazón, nos quedábamos a vivir acá. Pero uno tiene que entender que es el trabajo de uno, que es su profesión, lo que uno eligió y que hay oportunidades que uno tiene que saber aprovechar.

--¿Y qué creés que le aportaste a Villa Dálmine?

--Le aportamos ganas de estar, profesionalismo, saber que hay que crecer día a día, con pasos lentos, pero mejorando en todos los sentidos: lugares de entrenamiento, gimnasio, ropa… Desde el humilde lugar en el que hemos estado, con la experiencia que hemos vivido como jugadores, tratamos de aportar para que el club vaya mejorando. Sabíamos a dónde veníamos, sobre todo por la historia reciente de Dálmine, que había estado 15 años en una categoría amateur, que al club lo había estancado. Pero en poco más de dos años surgieron un montón de cosas de golpe como el ascenso a la Primera B con Nico (por Walter Otta); mantenerse, pelear el descenso, ascender al Nacional B… Entonces había cosas que el club tenía que mejorar y me parece que hicimos nuestro aporte en ese sentido desde nuestra experiencia, hablando con los dirigentes y haciéndoles entender que lo que pedíamos era lo mejor para el club. Dálmine tiene lugares de entrenamiento de Primera División, con la concentración lo mismo, los viajes… Parece que aportamos desde ahí, dialogando, sin imponer las cosas y sabiendo que todo lo que pedíamos era para mejorar al club. Tener un gimnasio que hace falta seguir mejorándolo, pero de no tener nada, pasamos a tener un espacio donde los jugadores puedan entrenar. Entonces todo lo que nosotros tratamos de aportar para mejor le queda ahora al club, no nos llevamos nada.

--Para que un proceso como éste sea exitoso, debe darse una buena relación entre el cuerpo técnico, los jugadores y los dirigentes. Y eso se dio en Villa Dálmine. ¿Cuál fue la clave para que eso suceda?

--Que nunca nos creímos más que nadie, que siempre tuvimos los pies sobre la tierra, que siempre supimos dónde estábamos. Desde nuestro lado, entender la economía del club para saber hasta dónde podíamos apretar y hasta dónde no. Y después laburar, laburar, ponerse el overol. Y soñar, soñar. Pero acompañando ese sueño con laburo, especialmente de los jugadores. Soy un convencido que todo esto es fruto del esfuerzo de ellos. Más allá que nosotros aportamos nuestras cosas, sin el esfuerzo de los jugadores no habría sido posible.

--¿Te sorprendieron los jugadores?

--Sí, sin dudas. En este torneo del Nacional B sobre todo. Para todos era una encrucijada con qué nos íbamos a encontrar y hay jugadores que crecieron mucho, que han sido muy profesionales durante un año y medio, que han vivido por y para el fútbol, más allá que algún recreo se tienen que tomar, pero me parece que ésa fue la clave del éxito: el compromiso que hubo de parte de todos. Esas tres patas que mencionabas, dirigentes, cuerpo técnico, jugadores. Hubo un gran compromiso de parte de todos. Pero ellos son los que juegan y son los que mayor compromiso demostraron y por suerte las cosas salieron bien.

--Se viene el 8 de diciembre, ¿sentís que va a ser un día distinto?

--Síiii (interrumpe)… Sin dudas. Todos los 8 de diciembre de acá en más van a ser distintos (se emociona)... Lo tengo muy claro… (se quiebra) No me hagas llorar…

Y se fue Sergio Rondina, con lágrimas en los ojos y el cuerpo lleno de recuerdos teñidos de Violeta. Se fue por la puerta grande de un club que le reconocerá eternamente ese trabajo que puso otra vez al equipo de nuestra ciudad en el Nacional B. Ni más ni menos, Huevo. Ni más ni menos, Villa Dálmine.


EL PRINCIPIO DEL FIN. A PESAR DE LA DERROTA ANTE BOCA UNIDOS, RONDINA SE IBA OVACIONADO DEL ESTADIO DE MITRE Y PUCCINI, Y ÉL RESPONDÍA CON APLAUSOS LOS CÁNTICOS.

 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-