Se trata de Mario Bravo, quien a los 39 años pudo conocer a su mamá, quien en 2006 había iniciado su búsqueda a través de los organismos de Derechos Humanos. Estela de Carlotto definió el encuentro como un "milagro".
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, presentó ayer en público a Mario Bravo, el nieto recuperado número 119 que se reencontró con su madre, Sara, lo que definió como un "milagro".
"Vi la película de mi vida en blanco y negro. Pensás que te buscaron y que le faltaste a esa familia todos estos años. Lo que pasó es muy malo, muy feo, pero ya pasó. Yo tengo la suerte de haber encontrado a mi mamá con vida, eso es un milagro y tengo que aprovecharlo", relató Mario, durante una conferencia de prensa en la sede de Abuelas, donde estuvo acompañado por su pareja y su hijo mayor.
Bravo tuvo palabras de aliento para todos aquellos que tienen dudas sobre su identidad, para que se animen a consultar a los organismos de Derechos Humanos y bromeó: "Ahora tengo seis hermanos, sobrinos y muchos gastos para Navidad".
Acompañada por nietos recuperados, el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda y otros integrantes de organismos de Derechos Humanos, Carlotto resaltó que "hoy que desde algunos políticos y mediáticos se intenta dar voz a la idea de reconciliación, se refuerza la necesidad de hablar de investigar lo ocurrido" y destacó la búsqueda de Sara, "quien buscó primero en soledad y luego con el apoyo del Estado", lo que ocasionó un ovación cerrada de los presentes.
En un comunicado oficial, Abuelas informó que Sara fue secuestrada en julio de 1975 en Tucumán y fue mantenida en cautiverio, donde "dio a luz" entre mayo y junio de 1976.
Tras ser liberada en noviembre de 1976, "Sara, lógicamente, vivió atemorizada por el martirio que le tocó vivir".
"En 2006 se contactó con la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y allí tomó intervención la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI). Este organismo abrió un legajo de investigación y en septiembre de 2007 su sangre fue ingresada al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) con la esperanza de dar con el paradero de su hijo", destacó el comunicado.
También se supo, a través de la lectura del documento, que Mario "desde muy chico sospechaba que no era hijo de quienes lo criaron", pero que recién "en febrero de este año, se animó a presentarse en la filial de Abuelas de Rosario".
"En agosto se cursó el pedido al BNDG para que se le efectúe la extracción de sangre y, el 19 de noviembre último, se informó el resultado del entrecruzamiento, que confirmó que es hijo de Sara", se informó.
Consultada acerca del rol que adoptarán las organizaciones de Derechos Humanos a partir del recambio presidencial, garantizó que "en cualquier proceso político" sus "banderas" seguirán siendo "la memoria, la verdad y la justicia, sin ningún tipo de retroceso".
CARLOTTO CALIFICÓ DE "MILAGRO" EL REENCUENTRO DE BRAVO CON SU MADRE.



