La Subcomisión del Hincha del Club Atlético Vélez Sarsfield inauguró ayer una estatua de dos metros y medio de alto en honor a Carlos Bianchi, histórico goleador fortinero que como entrenador además llevó a los Liniers a lo más alto del mundo.
"No creo merecer todo el cariño que me expresan", dijo el ex director técnico velezano.
La estatua, que se financió con el aporte cientos de socios e hincha alrededor de la Argentina, se descubrió el día en que se cumplían 21 años de la legendaria victoria del Fortín contra el Milan en Japón, ganando la Copa Intercontinental de 1994, justamente de la mano de "Carlitos" Bianchi.
Fue inspirada en su etapa como jugador, construida en resina plástica por la artista Elizabeth Eichhorm, pesa alrededor de 100 kilos y tiene una altura de 2.30 metros.
Participaron del homenaje realizado en el estacionamiento cubierto del estadio José Amalfitani, entre otros, ex futbolistas dirigidos por el Virrey en su exitosa etapa en el club y ex compañeros en el título que obtuvo como jugador en el Nacional 1968. Como aperitivo se exhibió la Intercontinental ganada en 1994.



