La cotización mayorista fue de $13,64, subiendo en una jornada 44 centavos. Múltiples factores explican la volatilidad de la moneda en el inicio de año, como la disminución en la oferta, una mayor demanda y la fuga de inversores hacia el mercado norteamericano.
Tras un fin de año calmo, incluso más de lo que esperaban los propios miembros del equipo económico, el dólar arrancó en enero con fuertes subas. El lunes trepó 20 centavos en el mercado mayorista -que es, en definitiva, el que termina guiando el precio de las pizarras de bancos y casas de cambio- y ayer saltó otros 44 centavos (o 3,3% con respecto al cierre anterior). Así, entre los bancos y grandes inversores se negociaba a $ 13,64, mientras que al público se vendía a 14 pesos.
Durante la rueda, el dólar mayorista incluso llegó a tocar los $ 13,85, precio a partir del cual empezó a bajar gracias a que aparecieron exportadores tentados por los valores a liquidar divisas. En la City, algunos señalan también que los bancos Nación y Provincia contribuyeron vendiendo en algunos momentos de la jornada.
A estos precios, el dólar oficial prácticamente quedó al mismo precio que el billete en el mercado paralelo. Mientras que en el circuito informal se conseguían dólares a $14,30, de a ratos la brecha con el billete en bancos y casas de cambio se redujo a apenas 10 centavos. Hasta la semana pasada, la diferencia entre uno y otro mercado superaba el peso.
Qué fue lo que hizo que el billete se despertara apenas pasaron las fiestas no tiene una única explicación. En las mesas de dinero de los bancos y entre los analistas privados coinciden en que se trata de una conjunción de factores:
-La oferta de divisas es más reducida que la que se registró en diciembre pasado.
-Empresas importadoras que en diciembre operativamente no habían podido comprar dólares para saldar sus deudas acumuladas durante la vigencia del cepo están ahora demandando divisas hasta el cupo autorizado por el Banco Central (BCRA), que es de hasta US$ 4 millones por mes (el mes pasado era de US$ 2 millones).
-Hay demanda, a su vez, de empresas que quieren girar a sus casas matrices dividendos, y que ahora lo pueden hacer libremente.
-El Banco Central, que en los primeros días de eliminado el cepo subió fuerte las tasas de interés, las retocó a la baja en las últimas dos semanas. Inversores que antes estaban tentados a colocarse en pesos, hoy tienen menos alicientes para hacerlo.
-La suba de tasas de interés en diciembre pasado en los Estados Unidos -que hace que los inversores dejen los mercados emergentes, como Brasil o Chile, para volver a posicionarse en activos norteamericanos- también está provocando un derrumbe de las monedas de la región.



