Ayer se tirotearon dos veces con Gendarmería. Los investigadores creen que se movilizan a pie y que estarían escondidos en la zona rural de San Carlos, a 30 km de la capital santafesina.
Reinaba el potencial en los dichos de las autoridades que buscaban ayer por la tarde en Santa Fe a los prófugos Martín y Christian Lanatta y Víctor Schillaci. Los móviles de las distintas fuerzas fueron marcados con una cinta fosforescente sobre sus techos. Un indicio de que la búsqueda iba a continuar durante las horas de la noche.
Nadie quería dar un paso en falso en la búsqueda contrarreloj. En la zona agrícola del centro de la provincia de Santa Fe, se sabían un manojo de datos y otros fueron desestimados. En este contexto, donde también el hermetismo hacía su juego, se confirmaron varios hechos.
Según trascendió, a las 7.30 de ayer, previo trabajo de inteligencia, un grupo de Gendarmería se apostó sobre los accesos a San Carlos, 25 kilómetros al oeste de la capital provincial. El dato que manejaban los investigadores era que los delincuentes contaban con un contacto en estos pagos.
En el lugar las balas comenzaron a alterar el ritmo natural de las cosas. En un camino rural, paralelo a la ruta provincial 6, entre San Carlos Norte y Gesler, se produjo el primer tiroteo entre los prófugos y la Gendarmería que dejó como saldo un integrante de la fuerza herido en el brazo.
"Una herida de FAL", dijo un médico que atendió al paciente. El mismo agente aseguró reconocer a los prófugos que se trasladaban en una Renault Kangoo. Por ese mismo camino, unos kilómetros más adelante -entre San Carlos Sur y la localidad de San Agustín- se dio el segundo intercambio de disparos entre los reos y otros gendarmes. Un efectivo herido como consecuencia de este intercambio de proyectiles y desde allí todo entró en un terreno vidrioso. Tal vez por el propio secreto de la investigación o quizá porque no se sabía bien a ciencia cierta dónde podían estar estos sujetos.
Recién a las 9.15 tomó contacto con el hecho la policía santafesina.
Se los buscó, desde entonces, por cielo y tierra en un despliegue sin precedentes para la provincia, que unificó fuezas federales y provinciales en conjunto con funcionarios políticos de la Nación.



