Matías Valdez, Andrés Soriano y Nicolás Fittaiolli solicitaron la medida por las deudas salariales que mantiene el club.
"Estamos más solos que Kung Fu". Así lamentaba un dirigente de Villa Dálmine el escaso apoyo económico que recibe la institución que representa a nuestra ciudad a lo largo y ancho del país en el Nacional B. Detrás suyo, los jugadores del plantel del año pasado estaban terminando de cobrar octubre.
Por esa deuda, Matías Valdez, Andrés Soriano y Nicolás Fittaolli (integrantes del anterior plantel) decidieron inhibir al Violeta, que como la gran mayoría de los clubes de ascenso está con problemas financieros porque todavía no recibieron los últimos cheques que debía entregar la AFA.
La noticia, obviamente, no cayó bien en la Comisión Directiva. "Los tres sabían que hoy íbamos a saldar octubre. Y con Valdez habíamos arreglado un plan de pago", contó un dirigente al que le sobraban los dedos de la mano para contar las empresas locales que están acompañando este gran momento del club.
"No hace mucho, Villa Dálmine estaba por desaparecer. Hoy recorre casi todas las provincias del país representando a Campana, a la que en muchos lugares identifican directamente con Dálmine. Y si caminás la ciudad, está repleta de camisetas Violetas. Sin embargo, esa identificación no parece ser percibida por quienes podrían darnos una mano para seguir afianzando este momento del club que disfruta toda la ciudad. Realmente nos cuesta entenderlo", se lamentaba otro directivo.
Ayer, los dirigentes le solicitaron una ayuda especial a una de las empresas que acompaña como sponsor y, además, hasta aportaron de sus bolsillos para poder cumplir lo pautado con los jugadores.



